A los jóvenes su espacio en Ciego de Ávila

Aun cuando vive en el municipio de Ciro Redondo, y viaja diariamente para trabajar en la cabecera provincial, Yubiel Drullet considera magníficas las oportunidades que está abriendo Ciego de Ávila a favor de una recreación sana y alegre entre los jóvenes.
Espacios como El Patio de Artex, no solo atraen cada vez a más muchachas y muchachos ávidos de esparcimiento, sino que confirman cuánto se puede lograr cuando el empeño y las coordinaciones fluyen bien.
Según explica Yudiel Hernández García, jefe del Departamento Ideológico del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), “no era preciso esperar al verano; la juventud necesita recreación sana y agradable durante todo el año, por eso hicimos los contactos y cada miércoles El Patio de Artex nos ofrece 120 capacidades, a 10 pesos la entrada y con derecho a comprar un módulo en oferta, allí dentro, a precios inferiores a los del servicio habitual”.
Similares pasos empiezan a marcar rumbo en la institución homóloga moronense y en la discoteca ubicada en la cima del Hotel Santiago Habana, mientras la instalación conocida como La Leyenda, en reverencia a Los Beatles, también está en condiciones de abrir deferente puerta a la juventud, sin riesgo para la música de una década cuyo prodigio las generaciones continúan perpetuando.
La disposición de la empresa de alojamiento para poner en manos de la Juventud capacidades en sus unidades con áreas de baño, emerge, igualmente, como expresión de cuántas reservas permanecían, y aún continúan, sin ser aprovechadas.
La búsqueda de esas y otras alternativas no nace de la improvisación. El asunto que más preocupación generó durante las asambleas de la Unión de Jóvenes Comunistas fue precisamente el pálido rostro que durante años ha venido mostrado la recreación en el territorio.
Una encuesta aplicada entre jóvenes por parte del periódico Invasor, develó esa misma inquietud entre los entrevistados, quienes coincidieron, en términos generales, al catalogar a Ciego de Ávila como “una ciudad aburrida”. Diferente no es el panorama en los municipios.
Aunque en despegue, estas primeras experiencias cobran fuerza. Según testigos, en ocasiones hubieran hecho falta tres patios más como el de Artex para acoger a los jóvenes interesados en entrar.
Dirigentes juveniles afirman que acceder a lugares así, puede ser, además, oportuno momento para que las organizaciones estudiantiles muestren potencialidades culturales, por medio de un movimiento de artistas aficionados que, en muchos casos, nada tiene que envidiarles a quienes cultivan diversas manifestaciones de forma profesional.
Hasta ahora, la entrada ha fluido previa coordinación de las organizaciones de base de la UJC, con igualdad de oportunidades para quienes militan dentro de ella y para quienes no forman parte de sus filas.
Lo que no debe hallar el más mínimo espacio allí es el mal gusto, la falta de respeto, la chabacanería, la grosería, la indisciplina en cualquiera de sus inaceptables variantes.
Y, hasta donde se tiene conocimiento, nada de ello ha sacado cabeza hasta ahora: razón más que suficiente para que no languidezca la noble intención de continuar sumando espacios. La juventud lo necesita. La familia lo agradece. Esta provincia puede.
