¡A recuperarnos!
Que no quede duda que los cubanos tenemos ese don genético de recuperarnos antes las calamidades, incluso hay quien se ríe. Estas imágenes tomadas en poblados como Punta Alegre y Júcaro, uno al Norte y otro al Sur no dejan mentir. No queda de otra que recuperarnos, y pensar que Irma no fue más que un romance casual que quiso la naturaleza, que nos golpeó, nos abandonó y ahora decimos: ¡Olvídala y pega la vuelta!
