Ajetreo y reanimación en el poblado costero de Júcaro

En la zona costera de Júcaro, al sur de la provincia de Ciego de Ávila, el huracán Irma enfureció las olas, las cuales derrumbaron un centenar de casas con sensibles daños para la población que ahora se recupera con voluntad y confianza.

A pocos días del pasó del fenómeno meteorológico la localidad ya cuenta con servicio eléctrico y los damnificados comienzan a recibir tejas de fibro cemento y bloques que darán respuesta a todos los vecinos que tuvieron afectaciones de techo.

Igualmente el Estado entregó gratuitamente los primeros colchones y fogones, vende módulos de ropa y zapato y garantiza alimentos a bajos precios, asegura Alexey Ojeda García, presidente del Consejo de Defensa Municipal.

La población de Júcaro se siente protegida ante el acompañamiento permanente de las principales autoridades y el apoyo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que interviene en la limpieza e higienización del lugar.

En Palmarito tampoco hay olvido.

El barrio de Palmarito fue la parte más afectada de la zona costera de Júcaro ante la intensidad de las olas y los vientos del huracán Irma, que no pudo llevarse el espíritu de resistencia y solidaridad del pueblo.

Ernesto Hernández Tocoronte fue uno de los que se quedó para proteger los bienes de sus vecinos y confiesa estar alarmado aún por el vendaval de agua que de un tirón le llegó al pecho y desapareció su vivienda.

“Con mi propio esfuerzo ya levanté una habitación con la ayuda de varios compañeros”, asegura Ernesto, quien recibe puntillas de manos de su amigo Humberto González, quien también se creó facilidades temporales ante el derrumbe de su vivienda.

El pescador Miguel Brindis Cruz, conocido por Miguelón, refiere que en la madrugada del sábado 9 de septiembre un diluvio de agua jamás visto arremetió contra Palmarito, donde hoy la población mantiene la confianza en la recuperación.

En la zona costera de Júcaro, al sur de Ciego de Ávila, el pueblo transforma, poco a poco, la imagen del lugar y disfruta de espectáculos culturales con la garantía de que la Revolución no los dejará desamparado.

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