Amor sin tiempo, ni condiciones

¨ No renuncies a lo que te hace feliz por hacer feliz a otros.¨

Desde pequeños nos educan para amar y respetar a los demás, pero sin dudas, no es común que nos enseñen a querernos a nosotros mismos.
El amor propio es un sentimiento que no debe avergonzarnos, al contrario, es una herramienta para mantener el equilibrio con el cual eres empático y respetas al prójimo.
Cómo podrán ser felices las personas de nuestro entorno, sino somos capaces de predicar con el ejemplo. Analiza que aspecto o situaciones cotidianas afectan tu autoestima y te alejan de quien eres en realidad. Tal vez la solución radica en abandonar ciertas cosas o incluso algunas puntuales.
Nunca debes olvidar que si estás bien el mundo girará mejor. La vibra de los sentimientos y las emociones estarán en armonía para dar la posibilidad de resolver miedos e insatisfacciones que no dejan afrontar el mañana con optimismo.
La vida, lo creamos o no, requiere de acuerdos con uno mismo y con el resto de las personas que te rodean, todos somos importantes, por eso, no podemos ser egoístas y priorizar nuestras necesidades por encima de los demás, se trata de mirarnos en el espejo, reconocernos cada día y decir este soy yo y soy feliz.
Así viviremos cada instante como único, con ganas, alegría, ilusión, al ponerle a cada momento la chispa de la vida.
Aprovechemos el día de San Valentín para gritar a toda voz que SOY YO mi gran pasión, y que ya estoy preparado para dar amor sin tiempo, ni condiciones.

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