Arte para sanar el alma

Motivos Personales mantiene espacios fijos en la capital provincial

Hubiera sido más fácil llegar, actuar y retirarse. Sin embargo, el ambiente enrarecido por la normalidad engañosa que sucede a un huracán, los tentaba a desandar las verdades de una de las zonas más afectadas de la provincia.

Guarecidos tras la pequeña tarima que permaneció ilesa en el centro del pueblo, esperaron su turno. Mientras, el sol, vencido, atenuaba su fuerza.

Los acordes llegaron finos y precisos de las guitarras de César Brown y Santa Masiel Ruedas. El primero, convocado por el llamado de llevar el arte a los sitios más azolados por los vientos de Irma, y la segunda, sumada a la horda sin miramientos o previo aviso.

No había mucho público —sobra esta aspiración en medio del caos—. Tampoco ellos lo esperaban o lo necesitaban. Quienes pasaban ataviados con jabas, algún pomo de agua, o la ración de comida salvadora se detenían, escuchaban, intentaban tararear y continuaban.

“Imagínate que allá hay gente que busca entre los escombros una chancleta, un pomo de crema, o alguna pieza de ropa. Los equipos eléctricos se han distribuido por las casas todavía en pie. Allí les dan sol y un mecánico, pacientemente, los prueba uno por uno. Quienes estuvieron antes limpiaron con sus propias manos el sargazo, quitaron escombros y sanearon los alrededores. No llegamos a tiempo para eso, pero sí para alegrarlos un poco”.

A Santa Masiel la tarde le trajo otra sorpresa y fue descubrir en el público a dos artistas aficionados que asisten con periodicidad a sus talleres. Entonces, las voces discurrieron a coro.

El regreso, si habláramos en colores, fue gris. Un baho aprehensor se respiraba, las dolorosas imágenes de un apacible pueblo de pescadores, que la furia el mar trastrocó en una urdimbre de despojos revolcados, los acompañó.

Júcaro sería de los primeros, mas, no la última comunidad donde la cultura intentaría amainar las heridas espirituales.

Al día siguiente, Motivos Personales —grupo que dirige esta joven trovadora—, se incluyó de modo oficial en las planificaciones y partieron hacia Bolivia, donde le tocó a la poesía, salida de la pluma de uno de los evacuados y recreada sobre unos cuantos papeles mojados, cambiar el matiz de la cita.

Con los días se han sumado unidades artísticas de diferentes formatos, dispuestas a presentarse lo mismo en un escenario que en una esquina maltrecha, a cantar con micrófonos o a pulmón abierto, y a trabajar sin importar los horarios.

En la nómina también aparecen Campo Lindo que, por primera vez en esta cruzada, salió de la ciudad cabecera para visitar Bolivia; Rumbávila Fusión que no ha faltado un día al periplo; Teatro Primero y Polichinela que comienzan a “asomar” sus repertorios; el dúo de comediantes los Fonoaritméticos; la solista Marta Herón; los aficionados de casas de culturas y el mariachi Cantares de México.

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