Bananeros de Ciego de Ávila confirman su eficacia
Los trabajadores de la empresa La Cuba en Ciego de Ávila confirman su eficacia en la sostenibilidad alimentaria al sobrepasar el acopio de más de 40 mil toneladas de plátanos en los últimos cinco meses, etapa en la que comenzó de nuevo la producción.
El ingeniero Carlos Blanco Sánchez, director de la entidad, informó a la ACN que el empuje de sus obreros constituye una hazaña laboral, ya que después de la devastación que causó el huracán Irma en este territorio, multiplicaron el esfuerzo y los bananos avileños llegan a 11 provincias.
Tanto el de vianda como el burro y el de fruta han resultado las mejores opciones en los mercados agropecuarios estatales, a precios al alcance de todos y con el máximo de calidad en las tres variedades, expandido también a puntos de venta, carretones y carretilleros.
Blanco Sánchez apuntó que esos nutrientes se están suministrando, además, a todos los polos turísticos cubanos, y el objetivo es proseguir el mismo ritmo, ya que la recogida de plátano solo es posible mediante la propagación vegetativa o asexual.
Especialistas de la Agricultura destacaron que por vez primera los suministros a la población y a las cadenas hoteleras del banano fruta maduro es el de mayor demanda por su calidad, abundancia y exquisitez al disponer la entidad de seis cámaras de frío de moderna tecnología.
Gracias al beneficio de las lluvias y la excelente labranza, se acopian racimos de 80 libras o más de peso, con jornadas a veces de cinco mil quintales por día, informó el ingeniero Emilio Varela, al frente de las atenciones culturales mecanizadas.
Debido a que el plátano es extremadamente susceptible al daño provocado por las inundaciones o suelos con drenaje inadecuado, los laborantes y técnicos no descuidan las medidas y los cultivos siguen la frondosidad con el riego de agua por goteo.
No obstante esos resultados, a veces escasean las cajas para las cámaras de frío donde se adelanta la sazón del fruto, mientras también hay dificultades con el déficit de transporte por las elevadas cosechas.
Antes del huracán Irma, que destrozó allí más de dos mil hectáreas, La Cuba garantizaba el 94 por ciento del total de la entrega de plátanos de la provincia, niveles ya por encima de esa cifra con el aporte de las cooperativas Paquito González, 26 de Julio y Revolución de Octubre, aledañas a la empresa.
