Cañeros avileños en pos de mayores siembras

Los cañeros de los cuatro centrales de la provincia de Ciego de Ávila sembraron más de ocho mil 200 hectáreas de enero al cierra de septiembre, pero no están satisfechos con esa cifra.
    El compromiso de esos colectivos es completar unas 12 mil 400 hectáreas en lo que resta de año, lo cual significa un compromiso y también un reto para la familia azucarera, imbuida por el 13 de octubre, fecha de los trabajadores del sector y la Segunda Conferencia Nacional de ese sindicato, evento fijado del 25 al 27 del presente mes.
   El atraso en el fomento de las plantaciones tiene como causas no solo el anormal comportamiento del clima, con una sequía inesperada para la época, además de no haberse aprovechado con agilidad y rapidez las escasas precipitaciones de los últimos meses, según especialistas del sector.
    Eduardo Larroza Vázquez, ingeniero y director de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, informó a la ACN que la aridez ha obstaculizado las siembras de la gramínea en algunos lugares, sobre todo en los municipios de Baraguá y Primero de Enero, dos zonas que tradicionalmente aportan elevada materia prima a los ingenios en el período de zafra.
     Para contrarrestar los efectos provocados por la sequedad, los obreros aprovechan las tierras con cierto nivel de humedad en los municipios de Ciro Redondo y Venezuela, especialmente en las Unidades Básicas de Producción Cooperativa La Maya y La Susana, donde existen sistemas de irrigación para plantar centenares de hectáreas y bancos con semilla de altos rendimientos.
    En el trimestre julio-agosto-septiembre, únicamente se registró el 56 por ciento de la media histórica de lluvias en el centro y sur avileños, mientras en las áreas de los centrales Primero de Enero y Ecuador, las cifras porcentuales fueron del 37 y 42, respectivamente.
  Las superficies que tuvieron cierto mejoramiento resultaron ser las vinculadas al ingenio Ciro Redondo, que alcanzaron el 64 por ciento de las lluvias monitoreadas, todas en tierras rojas que demandan mucha humedad.
  Los cañeros más favorecidos son los tributarios de la fábrica Enrique Varona González, cuyos aguaceros alcanzaron como promedio el 76 por ciento del líquido en tierras negras, en la cual la humedad residual y los suelos bajos contribuyen a las siembras de la dulce gramínea.
  Esa comarca del norte de Ciego de Ávila se distingue por los pantanos y el déficit de infiltraciones al subsuelo, lo que ampara los sembradíos con cifras de entre 10 y 15 hectáreas cañeras en cada jornada, para situar al municipio de Chambas como uno de los primeros en cumplir su plan anual, informó Mayelín Diaz Montalvo, secretaria general del sindicato azucarero.

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