Carta de un avileño para José Martí desde Punta Alegre

José Martí
José Martí

Así como usted lo lee: Desde el poblado costero de Punta Alegre, en el municipio de Chambas el lector Pedro Manuel Balmaseda Hernández, ha escrito una carta para el Héroe Nacional cubano, José Martí,en el aniversario 122 de su caída en combate: 19 de mayo de 1895.

Tal y como escribí para el periódico Invasor, a propósito de esa novedad, no es la primera vez que lectores avileños telefonean o escriben para enviarnos creaciones de su propia inspiración, opiniones, sugerencias…

A continuación les ofrezco el texto de la mencionada misiva:

Querido José Julián Martí Pérez:

No imagina usted, cuánto me hubiera gustado conocerle en persona. Hoy estaría mucho más preparado para enfrentar estos tiempos convulsos.

He de contarle que hubiera deseado tener la experiencia y la valentía que usted siempre tuvo a la hora de luchar y a la hora de tener que enfrentarse a tanto dolor y sufrimiento, desde tan temprana edad.

Quisiera tener ese poder extraordinario suyo en las ideas, su conocimiento y cultura en el momento de hablar, de escribir y, a la vez, de cultivar una rosa blanca.

Sé del dolor infinito que tuvo que soportar en prisión, en las canteras de San Lázaro, el cariño que sintió por el niño Lino Figueredo y por el anciano Nicolás del Castillo. Imagino lo que padeció en el exilio, deportado y separado de sus seres más queridos y de su patria, a la que usted definió como Humanidad.

Sus discursos en el exterior, especialmente en los Estados Unidos, conservan total vigencia. Hoy el monstruo está más revuelto y es más brutal.

Puedo imaginar lo hermosa que debió ser la bailarina española cuando usted la llamó divina, y los momentos felices junto a La Niña de Guatemala, que usted sabe, como nadie, a causa de qué murió.

Qué valor y qué sensibilidad humana la de su amigo Fermín Valdés Domínguez (luchador incansable por la reivindicación de la inocencia de los estudiantes de medicina fusilados) quien, de rodillas sobre la tumba de ellos, escribió el epitafio Inocentes.

Sé de la admiración y respeto que sintió por el Libertador Simón Bolívar. Le cuento que, como usted, tuve el honor de andar esos caminos y conocer a Hugo Chávez, un hombre de ideas excepcionales, a quien estoy seguro usted llamaría El Bolívar de estos tiempos.

Sepa que, para toda Cuba constituye motivo de orgullo llamarle a usted nuestro Héroe Nacional, por todo lo que escribió, lo que hizo, lo que nos enseñó.

Soy un profundo admirador de sus escritos, de sus versos, de su poesía. La primera vez que leí La Edad de Oro quedé fascinado con sus historias.

Al leer la carta a su amigo Manuel Mercado creo que hasta sentí sana envidia, al ver cómo lo llamó hermano queridísimo.

Del mismo modo que en Dos Ríos, otra vez volvimos a verlo cabalgar frente a una caravana; esta vez acompañando a un caballo sin jinete, pero vivo, porque ni la muerte cree haberse apoderado de él.

Por razones del tiempo, no pude conocerlo a usted, pero sí a su mejor discípulo: nuestro Fidel Castro, suyo también.

Espero que con estas palabras usted sepa que no está solo…  que tiene a un país completo a su lado, siguiéndolo, Maestro.

Reciba este 19 de mayo un abrazo inmenso como el sol que usted juró morir mirando.

Pedro Manuel Balmaseda Hernández

Jefe de cátedra de Educación Física

Combinado deportivo # 3, Punta Alegre.

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