Centro de aislamiento Ceballos ocho, una apuesta por la vida

Con la experiencia de varios meses de enfrentamiento a la COVID-19, los trabajadores y personal médico del centro de aislamiento Ceballos ocho, en Ciego de Ávila, multiplican esfuerzos convencidos del rol que les corresponde en la batalla contra la pandemia.
La licenciada en enfermería y secretaria de la filial provincial de la Cruz Roja, Ileana Fuentes Torres, al frente de la institución, explicó que acogen contactos directos de pacientes positivos en coronavirus SARS-CoV-2, totalmente asintomáticos; en caso de presentar alguna manifestación del virus son trasladados, pero algunos permanecen hasta 21 días, añadió.
Inicialmente se atendían 254 ingresos, pero ante la situación epidemiológica de la provincia, con la tasa más alta de incidencia del país, superior a 60 por cada 100 mil habitantes, se ampliaron las capacidades a 355 y hoy se mantienen ocupadas al ciento por ciento.
El hecho de que ningún trabajador haya contraído el SARS-CoV-2 desde que abrió el centro, el 28 de marzo, habla del cumplimiento de las medidas de bioseguridad y del uso de los medios de protección.
Fuentes Torres destacó que a los nuevos ingresos cuando llegan al centro se les explica cuál debe ser el comportamiento a seguir y la necesidad de mantener el distanciamiento y de usar el nasobuco (mascarilla) permanentemente.
Atendida por 20 trabajadores procedentes de varios municipios, la instalación se mantuvo abierta durante el periodo en el que la provincia transitó por la fase tres de la recuperación pospandémica, lo que agilizó su funcionamiento ante la primera manifestación de rebrote de la enfermedad.
Con larga experiencia de trabajo tanto nacional como internacionalmente en casos de emergencia y desastres naturales, la representante de la Cruz Roja avileña dijo que Ciego de Ávila es una provincia con mucha movilidad de sus habitantes e intercambio con otras regiones, lo que ha propiciado un rebrote de tal magnitud.
Ahora hay que enfrentarlo con inteligencia, advirtió, y agregó que la voluntad política y la integralidad del sistema de salud cubano logran resultados muy diferentes a lo que ocurre en otros países de Latinoamérica, donde la mayoría de las instituciones de salud son privadas y no hay centros de aislamiento.
Para el funcionamiento de la instalación no ha faltado la cooperación de campesinos asentados en la zona, así como de la empresa Agroindustrial Ceballos, los que aportan leche, viandas, jugos, refrescos, mermeladas y condimentos para complementar la alimentación de pacientes y trabajadores.
Maikel Pérez Hernández, Adán Pérez Sánchez y Omar Valdés Morales, todos del municipio Primero de Enero, forman parte del personal que de forma voluntaria se mantiene laborando en tareas de higiene y limpieza del centro durante 14 días.
Luego pasarán a vigilancia, hasta recibir un PCR negativo (reacción en cadena de la polimerasa, prueba para detectar la presencia del virus), que les permita reincorporarse a sus labores habituales.
Es un trabajo sacrificado, aseguraron, pero reconforta saber que apoyas a personas que lo necesitan y que están bajo situaciones de estrés, por lo que también contribuyen a elevar su ánimo para que tengan una actitud positiva.
Ceballos ocho forma parte de una cadena de más de 30 centros de aislamiento habilitados en los 10 municipios avileños, donde permanecen más de mil 200 personas confinadas desde que comenzó el rebrote el 25 de agosto último.

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