Chispa en la vía
La locomotora china y los coches hunden las traviesas. El nivel de la línea baja durante el paso y los raíles gimen. Es difícil imaginar que sobre dos estrechos lingotes de hierro anden monstruos rodantes que superan las 100 toneladas de peso y los 100 kilómetros por hora de velocidad. Van y vienen, con todos sus vagones de carga de pasajeros y mercancías y, los raíles, estoicos, son capaces de aguantar y durar medio siglo, y más.
Uno aprende: un kilómetro de vía férrea lleva 1 800 traviesas, el ancho entre raíles es de 1 435 milímetros, en la época de frío es cuando más se parten los tornillos de las mordazas, por la contracción. Eso, y mucho más, me lo enseñaron Sebastián, Orestes, Iván, Julio, José… con sus historias no publicadas hasta ahora.
