En Ciego de Ávila nadie queda desprotegido
Llegaron al motel “Las cañas” de la central provincia de Ciego de Ávila, Cuba, el pasado 30 de septiembre. El huracán Irma destrozó sus viviendas y casi todas sus pertenencias más sus vidas quedaron a buen resguardo.
“Desde que entraron a nuestra instalación tratamos de garantizarle todos los servicios y satisfacer sus necesidades en la medida de nuestras posibilidades. Se les ofrece desayuno, almuerzo, comida y las meriendas respectivas durante el día, todo de manera gratuita y en el caso de la embarazada que tuvimos y el diabético también les garantizamos una esmerada atención porque nos ponemos en el lugar de ellos y sabemos que no es fácil perderlo todo de un día para otro.” Comenta Madelín Hernández Martín, Jefa de servicio del motel.
“Realmente no tenemos quejas sobre el trato que nos han dado ni sobre la alimentación, es cierto que no es como en la casa de uno pero es digna y se preocupan por nuestra tranquilidad”. Refiere Rubildo Montero, un sexagenario avileño a quien el fenómeno meteorológico le arrebató la vivienda que comparte con su esposa, hija y nieto menor de un año y a quien el personal del Hospital provincial docente Antonio Luaces Iraola le garantiza cada día su papilla.
En el motel “Las cañas” todavía permanecen 55 de los 538 avileños que aún conviven en los 16 centros de atención a personas asistidas habilitados en Ciego de Ávila tras el paso de Irma.
Con el objetivo de agilizar los trámites para el pronto regreso a los lugares de origen de estas familias, llegaron también los especialistas del Ministerio de Trabajo , Seguridad social y Planificación física para conocer con exactitud la situación económico social de cada una y viabilizar la entrega de recursos para la construcción de las nuevas viviendas.
La atención esmerada a los más necesitados es rasgo distintivo de la sociedad socialista que construimos día a día los cubanos. La misma que se levanta contra las injusticias humanas y camina de amiga por el mundo.
