El clima, regidos de Ciego de Ávila durante el 2017
La provincia de Ciego de Ávila nunca había enfrentado un huracán de categoría 5 en la escala de Saffir-Simpson.
El 2017 representó en los primeros siete meses del año en Ciego de Ávila el periodo más seco en la historia de la provincia, con registros que predisponían cualquier proyección de desarrollo, hasta el memorable septiembre y el paso del huracán Irma, dentro de las tantas malas noticias, hay un solo beneficio, la recuperación de todos los acuíferos superficiales y subterráneos.
Aún así, el costo económico para el país por el fenómeno hidrometeorológico es incalculable, solo la agricultura en la provincia sobrepasa los 50 millones de pesos perdidos, sobre todo en las empresas agropecuarias y las agroindustriales de Granos y Ceballos, donde el 76 % de los cultivos fueros afectados en una producción prevista para diversos plazos, pues desapareció también la floración de la temporada.
Wilver Bringas Fernández, director de la Empresa Agroindustrial Ceballos, estima que no solo se perdieron las frutas óptimas para la cosecha, iguales suertes tuvieron las casas para el cultivo de hortalizas y vegetales, además de las viandas en el sector cooperativo y campesino que tributan a través de la entidad para la comercialización en el turismo y los frutis, ubicados en varias provincias del país.

La avicultura y la porcicultura fueron víctimas de los fuertes vientos de Irma hasta no dejar casi ninguna nave en pie, que propició el deterioro de la producción de huevos, que aún imposibilita sostener la venta liberada de las posturas y obligó a aplicar estrategias emergentes para estabilizar las ofertas de carne de cerdo a la población durante el mes de diciembre del 2017 y resto del 2018, a través de los convenios con el sector privado.

El destino turístico Jardines del rey recibió perjuicios en las 18 instalaciones de la planta hotelera, con serios daños en las cubiertas, falsos techos, decoraciones de pladur, yeso, plásticos, maderas preciosas y cristalerías, con unas 3 400 habitaciones del sistema Gaviota.SA y otras 4 mil del Ministerio del Turismo, además de las afectaciones a las comunicaciones, las redes eléctricas, hidráulicas y el aeropuerto Jardines del Rey.

La embestida al fondo habitacional afectó más de 31 500 viviendas en la provincia, sobre todo en las comunidades el litoral norte, como en Punta Alegre y Máximo Gómez, donde se registran 1 699 familias cuyos hogares fueron tocados por la furia de Irma, con viento cercanos a los 300 kilómetros por hora durante el paso por la zona.
Los avileños demostraron que todo es posible a través de la unidad.
El Consejo de Defensa Provincial desde la fase informativa adoptó las medidas preventivas y necesarias para evitar la pérdida de vidas y de recursos naturales y en la etapa recuperativa se abrieron varios frentes de labor para la rehabilitación de una agricultura devastada, pero que se necesitaba recomponer en poco tiempo por lo que representa provincia en el programa alimentario nacional.
La movilización popular y multisectorial dio un giro visible al programa de la vivienda en Ciego de Ávila, gracias a los plazos establecidos sin perder un día en noviembre y diciembre para el uso eficiente de los recursos, puesto en los lugares con mayor emergencia por el golpe propinado por Irma a las cubiertas, sobre todo en el litoral norte del territorio.
Los jóvenes acogieron para si el movimiento con la creación del contingente Ernesto Guevara de la Serna, perteneciente a la Federación de Estudiantes Universitarios, donde predomina la solidaridad por encima del sacrificio, como lo ratificó Dayron Rodríguez Molina, que cursa el segundo año en Agronomía, que calificó de muy lastimosa la situación de los puntalegrinos, pero concordó de que todos los que laboran en la obra de choque están impulsados por el deseo de apoyar.
El polo turístico abrió sus puertas a la temporada alta como se previó, con la novedad que las instalaciones quedaron mejoradas, con un producto novedoso sin vestigios en las estructuras de la debacle ocasionada por el fenómeno climatológico, gracias a la consagración de unos 5 800 trabajadores de varias provincias de la nación, integrados en cinco empresas, que dejaron también lista una renovada terminal aérea.

Alexis Trujillo Morejón, viceministro primero del turismo, conjugó los resultados de la recuperación con la hazaña laboral por la calidad de las terminaciones y la nueva de las instalaciones, que permite comparar lo obtenido con nuevos productos turísticos en el tema de la comercialización, aunque el entorno natural da fe de una catástrofe.
La agricultura se sobrepuso, pero las lluvias que precedieron a Irma complicaron los trabajos recuperativos en todas las organizaciones del sector, el alistamiento apresurado de los suelos cuando las precipitaciones lo permitieron, presupone un acortamiento de los plazos en las cosechas de los cultivos llamados de ciclo corto, esos que las tarimas asechan y que determinarán más pronto que tarde, la estabilidad del programa alimentario.

