Combate de El Uvero, confirmación de una victoria anunciada

Tal vez sea tildada de optimista acérrima y no voy a mostrar oposición, pero cada vez que leo los pasajes de la historia de nuestra patria, confirmo que somos un pueblo de Patria o Muerte y que siempre Venceremos.
Este 28 de mayo se conmemoran 60 años del Combate de El Uvero.
Fue una acción rotundamente victoriosa para el Ejército Rebelde, aunque pudiera haber parecido imposible. Aquel certero disparo del fusil del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, dio inicio a un hecho que además de trascendental fue aleccionador. Y es que este acontecimiento fue un acto también de solidaridad.
El Ejército Rebelde intentó distraer a las tropas enemigas que perseguían a los expedicionarios del yate Corynthia, que procedentes de La Florida habían desembarcado por la costa del norte oriental, en territorio de la actual provincia de Holguín. No había un lazo específico entre unos y otros, pero el líder de la Revolución, comprendió que se les podía ayudar atacando una instalación militar y evitar que el régimen concentrara toda su atención en la persecución de esos expedicionarios.
El Che, consideró que este combate marcaba la mayoría de edad de un ejército conformado por hombres y mujeres que sin ser militares de academia se preparaban para derrotar a un enemigo superior en arm,as y fuerzas, pero sin convicción. “A partir de este combate, nuestra moral se acrecentó enormemente, nuestra decisión y nuestras esperanzas de triunfo aumentaron también, simultáneamente con la victoria y, aunque los meses siguientes fueron de dura prueba, ya estábamos en posesión del secreto de la victoria sobre el enemigo”, afirmaría el Guerrillero Heroico. El propio Ernesto Guevara pasó de médico a ser uno de los hombres más valiosos de la gesta, hasta alcanzar poco tiempo después el grado de Comandante.
Un núcleo insurreccional que no superaba los 100 hombres, y que había concebido como estrategia haceremboscadas en los caminos y vías de acceso, en las cuales el factor sorpresa y el dominio del terreno montañoso permitían hacer bajas, sin casi pérdidas. A seis décadas de la victoria alcanzada, sigue asombrando tanto arrojo.
En mensaje a Frank País, Fidel destacaría que sin el derroche de valor de los rebeldes hubiera sido imposible la victoria del Uvero. Sangre humilde abonó la senda en las mismas estribaciones de la Sierra Maestra, como confirmación de que el triunfo llegaría. Una sangre que no fue derramada en vano y que es hoy también simiente de la gloria que vivimos.
