Continúa enfrentamiento al caracol gigante africano en Ciego de Ávila

La implementación correcta de  medidas para enfrentar al Caracol Gigante Africano (CGA), permite que Ciego de Ávila controle esta especie exótica invasora, desde su aparición en tierras avileñas el pasado cinco de mayo.
Domingo de León Reyes, especialista del Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de la Agricultura en el territorio avileño, encargado del control y manejo del dañino molusco —llamativo por su gran tamaño y color grisáceo-oscuro, explicó a la prensa local que entre las principales acciones sobresale la capacitación en centros laborales y la constante divulgación de los riesgos y las acciones de enfrentamiento inmediato.
Al equipo de trabajo se suman la Defensa Civil, el Consejo de la Administración y las organizaciones políticas y de masas, entre otras instituciones y organismos, comprometidos todos con enfrentar el CGA, aunque son pocos los encontrados y en un área limitada de la capital provincial, sometida a un constante rastreo, sin desestimar la alta capacidad de reproducción de la especie.
La atención hacia este caracol se encuentra en su voracidad, pues es capaz de comer pequeños reptiles y atacar distintas especies vegetales, como la frutabomba y el plátano, lo que se comprobó en junio último en una de las viviendas de Ciego de Ávila, donde secó un plantón de caña.
No obstante, uno de los mayores riesgos se encuentra en su baba, por la que se pueden transmitir agentes patógenos capaces de dañar la salud humana, entre los que se destacan el Angiostrongylus cantonensistransmitir, parásito que provoca la meningoencefalitis eosinofílica, padecimiento que afecta severamente el sistema neurológico y que es reconocida por su alta mortalidad.
Los avileños conocen muy bien sobre las medidas que se adoptan ante la presencia del CGA: la de tocarlos solo con guantes y con la boca cubierta, lavarse con rapidez las manos, avisar con prontitud a las autoridades sanitarias, además de quemarlo de manera segura, destruirlo y arrojarlo a vertederos en bolsas bien cerradas o enterrarlos en hoyos recubiertos con cal viva, entre otras.
Ante cualquier sospecha de la presencia del molusco, la población debe informarlo al área de salud más cercana para efectuar los estudios que confirmarán si se trata del caracol africano, insisten las autoridades sanitarias del territorio.
En reciente visita a la provincia para evaluar los preparativos del próximo curso escolar, Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, exhortó a asesorarse y educar a los estudiantes en los modos de actuación adecuados en caso de detectar su presencia  en los alrededores de algún centro escolar o para  realizar el autofocal y contribuir a erradicar los vectores.
El CGA llegó a Cuba en 2014 y, desde entonces, gracias al húmedo clima del país, beneficioso para su propagación, ha sido localizado en 12 provincias, y se considera  una amenaza para la sanidad vegetal, la salud humana y la biodiversidad.
La Defensa Civil, las delegaciones provinciales de la Agricultura y Salud Pública ofrecen seguimiento diario al tema.

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