Decisivo aporte de los campesinos avileños en el desarrollo de los frutales

Los campesinos cubanos, junto al sector empresarial en el país, libran una importante batalla para el desarrollo del programa de los frutales, cuando al cierre del pasado año la nación registró una 14 mil hectáreas dentro de un movimiento que representa el 16 % de esas plantaciones. Ciego de Ávila se mantiene a la vanguardia por lo alcanzado en el manejo de los cultivos.
Ese aporte representa cerca de 105 mil toneladas de frutas y un incremento del 20 por ciento con respecto al periodo precedente, pero todavía no satisface la demanda de las induistrias, que fueroin benefiadas con un amplio proceso inversionista, solo en Ciego de Ávila superó los 10 millones de pesos, sobre todo en la planta procesadora de la Empresa Agroindustrial Ceballos.
Los cultivadores avileños son el referente en la nación con el funcionamiento de 18 miniindustrias y más de 9 mil hectáreas de guayaba, mango, coco, piña, fruta bomba, cítricos, entre otros cultivos, dentro de un programa de desarrollo que debe llevar al territorio a disponer de unas 17 000 hectáreas en el 2020.
Mario García Ravelo, campesino de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Santos Cruz de Pinar del Río, explicó que las causas del desarrollo aquí se suntentan en l aunidad de las empresas con las organizaciones agrícolas pertenecientes a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, que ha devenido proceso de complementación.
Mientras Lázaro García Cabeza, presidente de la CCS Wilfredo Díaz de Jaguey Grande en la provincia de Matanzas, expuso su asombro por la prosperidad de las miniindustrias en manos del campesinado avileño, “creo que es una de las principales fortalezas, que permite el procesamiento de los picos de cosechas, como no son grandes volúmenes, en nuestros territorios no encuentran destinos si los mercados ya están abastecidos.

Uno de los principales retos de los pequeños agricultores cubanos se relaciona con la aplicación de las buenas prácticas en el manejo, cuidado para elevar las cosechas de los frutales mediante la introducción y desarrollo de nuevas técnicas y el empleo de la ciencia en tiempos tan adversos como la intensa sequía que vive la nación, que no se mitigará con las últimas lluvias caídas en días recientes.
