Disminuye tasa de mortalidad infantil en Ciego de Ávila

El primer semestre del año cerró con una tasa de mortalidad infantil de 3,4 por cada mil nacidos vivos, cifra por debajo de la media nacional y acorde a los propósitos del país, que se ha planteado el reto de lograr este año un número inferior al mínimo histórico de 4,0 registrado en 2017.
En esta etapa se reportaron ocho defunciones asociadas a defectos congénitos no diagnosticables de modo prenatal, por lo que la doctora Sara María Herrera Oliva, responsable del Programa Materno Infantil (PAMI) en el territorio, llama la atención sobre la importancia del trabajo de promoción y el papel protagónico de la Atención Primaria de Salud en la reducción de las complicaciones durante el embarazo y el nacimiento.
Para ello también se han actualizado los protocolos de atención y entre las acciones más efectivas ha estado la reciente introducción de la técnica de flujometría doppler que permitirá evaluar la irrigación sanguínea del feto.
Las tasas de mortalidad preescolar (1 a 4 años) y escolar (1 a 14 años) se mantienen en 3 y 1, 7 respectivamente, y la materna muestra un fallecimiento por causa indirecta.
Si bien los nacimientos rondan los 2 345 —121 más que el pasado semestre— sigue siendo baja la natalidad y, en esta apretada lid donde los números significan vidas, al menor imprevisto se desajustan los indicadores de Salud.
Hasta la fecha mantiene en vilo a los especialistas el índice de bajo peso al nacer, cifrado en 5, 33 por cada 100 nacimientos cuando la meta es cinco. Los municipios con más incidencia son Venezuela, Bolivia, Ciro Redondo y Morón y desde las oficinas del PAMI se describe la prematuridad como una de las causas fundamentales, aun cuando estas son multifactoriales y variables en dependencia de la complejidad de cada caso.
