El delegado avileño rinde cuenta y no se rinde

Prosigue, conforme a lo previsto, el proceso de rendición de cuentas del delegado de base del Poder Popular a los electores que votaron por él, para sentirse representados, como pueblo. Cientos de asambleas tienen lugar por estos días en toda la geografía avileña.
Como en ocasiones anteriores esos espacios devienen momento oportuno para que el delegado o delegada ofrezca una panorámica de la situación o resultados integrales del municipio, y la consiguiente referencia a asuntos tan importantes desde el punto de vista comunitario como la contribución de los vecinos a favor de la higiene y de la salud en cada barrio.
Las reuniones continúan develando preocupación de la población en torno a la labor de comunales, sobre todo en la recogida de desechos sólidos; el viejo problema de las redes hidrosanitarias, así como el desfavorable estado de los viales.
Así ocurrió en la Circunscripción 109 de la ciudad de Ciego de Ávila, donde la joven Yenni Hernández Vidal, reiteró la preocupante situación que hay allí con las redes sanitarias y con la recogida de residuales, al tiempo que lamentó la ausencia, en esa asamblea, de representantes de Acueducto y Alcantarillado.
De forma abierta y transparente, también han expuesto sus puntos de vista electores de la circunscripción 13, residentes en Narciso López, entre Máximo Gómez y Libertad, donde el carro encargado de recoger los mencionados desechos suele tardar días sin pasar por allí.
Morón, no escapa a preocupaciones similares, tal y como acaba de confirmarlo la asamblea realizada en la circunscripción 16, con presencia de un alto número de vecinos y muy buena conducción por parte de la educadora Emilia Ruiz Tomás, delegada.
Con más asistencia en unas, tal vez con un mayor número de intervenciones en otras, más o menos ágiles en términos de tiempo y conducción… lo cierto es que las asambleas prosiguen, como espacio que cualquier cubano puede aprovechar para opinar, preguntar, sugerir, ejercer sus derechos. Quien diga lo contrario, no ha vivido en Cuba o lo ha hecho con una venda en los ojos.
Con más o menos apoyo, en medio de obstáculos o no, los delegados avileños siguen, en fin, rindiendo cuenta de su gestión y… no se rinden.
Prosigue, conforme a lo previsto, el proceso de rendición de cuentas del delegado de base del Poder Popular a los electores que votaron por él, para sentirse representados, como pueblo. Cientos de asambleas tienen lugar por estos días en toda la geografía avileña.
Como en ocasiones anteriores esos espacios devienen momento oportuno para que el delegado o delegada ofrezca una panorámica de la situación o resultados integrales del municipio, y la consiguiente referencia a asuntos tan importantes desde el punto de vista comunitario como la contribución de los vecinos a favor de la higiene y de la salud en cada barrio.
Las reuniones continúan develando preocupación de la población en torno a la labor de comunales, sobre todo en la recogida de desechos sólidos; el viejo problema de las redes hidrosanitarias, así como el desfavorable estado de los viales.
Así ocurrió en la Circunscripción 109 de la ciudad de Ciego de Ávila, donde la joven Yenni Hernández Vidal, reiteró la preocupante situación que hay allí con las redes sanitarias y con la recogida de residuales, al tiempo que lamentó la ausencia, en esa asamblea, de representantes de Acueducto y Alcantarillado.
De forma abierta y transparente, también han expuesto sus puntos de vista electores de la circunscripción 13, residentes en Narciso López, entre Máximo Gómez y Libertad, donde el carro encargado de recoger los mencionados desechos suele tardar días sin pasar por allí.
Morón, no escapa a preocupaciones similares, tal y como acaba de confirmarlo la asamblea realizada en la circunscripción 16, con presencia de un alto número de vecinos y muy buena conducción por parte de la educadora Emilia Ruiz Tomás, delegada.
Con más asistencia en unas, tal vez con un mayor número de intervenciones en otras, más o menos ágiles en términos de tiempo y conducción… lo cierto es que las asambleas prosiguen, como espacio que cualquier cubano puede aprovechar para opinar, preguntar, sugerir, ejercer sus derechos. Quien diga lo contrario, no ha vivido en Cuba o lo ha hecho con una venda en los ojos.
Con más o menos apoyo, en medio de obstáculos o no, los delegados avileños siguen, en fin, rindiendo cuenta de su gestión y… no se rinden.
