El escudo de mi ciudad

Elementos claves del devenir histórico de la municipalidad de Ciego de Ávila conforman su escudo, expresión simbólica de la identidad de una ciudad con 142 años de fundada.

El propio epíteto de Ciudad de los Portales sintetiza la ecléctica  condición de capiteles que coronan los corredores públicos de Ciego de Ávia,  cuyo epónimo según algunos alude a Don Avila, el supuesto colonizador español que se apropiara de este antiguo hato.

Varias edificaciones de la provincia son expresión de tan hispanas  cualidades como el renovado hotel rueda donde el elemento morisco predomina sobre el resto de los estilos europeos, al igual que el Bazar París, hoy sede avilaña de la Unión Árabe de Cuba.

Sobresale también en nuestra municipalidad el nonagenario coliseo avileño cuyo despojo civil puede ser peor que el de las edades, toda vez que su mantenimiento y su reparación tendrán que ser sistemáticos para que llegue a centenario.

Y es que más allá de sus soberbios capiteles, el escudo de nuestra municipalidad trasunta a la vez toda la espiritualidad de un pueblo que desde el sus tórridas llanuras, la enjundia de sus frutos y la hidalguía de su dignidad se reconstruye cotidianamente como singular expresión de cubanía en este verde caimán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *