El incumplimiento menos esperado

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La provincia de Ciego de Ávila no logró producir ni siquiera las 193 000 toneladas métricas alcanzadas en la pasada campaña azucarera de Cuba, cuando el proyecto para el año superaba en 7 000 esa cifra porque supuestamente existían las condiciones objetivas para realizar ese tributo a la economía nacional.

¿Pero qué pasó si los estimados del 30 de septiembre del 2016 confirmaban la existencia de la materia prima necesaria para cumplir el plan e incluso aportar un cinco por ciento por encima?

A mi juicio, falto previsión, control y exigencia sobre la veracidad de las cifras ofrecidas por las Unidades Básicas de Producción Cooperativas, y las Cooperativas de Créditos y Servicios y las Producción Agropecuarias, desde cuyas tierras se producjo un déficit de unas 400 000 toneladas métricas de la gramínea.

No es posible que en menos de seis meses se perdiera semejante cifra como consecuencia de la sequía, fenómeno que habita esta provincia desde tres años atrás y se contaba con sus severas afectaciones por el deterioro vegetativo de las plantaciones, pero nunca podrá acercarse a esas dimenciones, los especialistas del tema hicieron un análisis preliminar de las variables por las pérdida de cosecha y los número fueron demasiados conservadores .

Lo cierto es que la zafra llegó a su término mucho antes de lo esperado y los ingenios quedaron con hambre, después de una molienda anunciada alta y estable, pero no alcanzó la materia prima traída desde la vecina provincia camagüeyana, con alto contenido de materias extrañas, pero no planificadas y por lo tanto se nominaliza con un extra.

No se puede decir lo mismo de los colectivos industriales, se esforzaron y promovieron un mantenimiento óptimo, aprovechando cada parada para mantenimientos, mantuvieron los indicadores de eficiencia por encima de los normados para la etapa y de los alcanzados en la zafra anterior, pero incumplieron lo pactado por falta de caña y las resoluciones salariales les pasarán la cuenta.

La zafra 2016-2017 no sirvió para aportar lo necesario al “arca nacional” pero si muchas experiencias dentro de una provincia que las últimas zafras se distinguió en el escenario nacional por los reiterados cumplimientos de siembra y trituración, veleidades que arropó a los trabajadores y directivo con exceso de confianza.

La próxima molienda prevista para diciembre de este año será un reflejo de lo aprendido en este fracaso y para nosotros los sorprendidos servirá de colofón para mirar con más recelo las cifras que algunas veces no aportan bienes materiales, solo cumplimiento de promesas.

 

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