Emilia González: la amiga del Generalísimo

Como se conoce el presente año marca el aniversario 150 del inicio de nuestras guerras por la independencia, porque fue en  el amanecer del  10 de octubre de 1868 el Padre de la Patria desde su ingenio  La Damajagua daba  la libertad a sus esclavos y proclamaba  el grito de ¡Viva Cuba Libre!

Desde ese entonces la mujer cubana y avileña, deja su impronta en la memoria histórica de la nación.

Ejemplo de lealtad, patriotismo y  firmeza,  fue  doña Emilia González Echemendía,  humilde campesina majagüense  que se ganó la amistad y admiración del Generalísimo Máximo Gómez Báez  y la simpatía del Ejército Libertador por  los servicios prestados durante las luchas contra el dominio  español. Convirtió su hogar en un Hospital de sangre, .laboró como enfermera curando a los mambises heridos y enfermos y su valentía sobrepasaba cualquier peligro, todo por la libertad de Cuba.

También fue la primera mujer que tuvo en brazos a  Francisco Gómez Toro, al asistir el parto de Bernarda Del Toro (Manana), esposa del generalísimo,   el 11 de marzo de 1876    en un rancho cerca de la finca La Reforma, entonces perteneciente al municipio de Morón.

Cuenta su más profundo biógrafo el historiador  Félix Jorge Guerrero  Vega cómo era  frecuente que el  insigne dominicano pasara a visitar a los enfermos y heridos de “Paso Viejo” y a conversar con su fiel colaboradora y amiga.

Resalta en  su diario el Brigadier Bernabé Boza Sánchez, jefe del Estado Mayor, que el 9 de abril de 1898  el General en Jefe saluda y comparte con los heridos de la subprefectura de Echemendía y va a charlar animadamente con Doña Emilia y escribe:   Los que en la Guerra de los Diez Años conocieron en Camagüey, y los que en esta conocen, a Rosa la Bayamesa, esa negra abnegada, noble y generosa, dedicada por completo a asistir heridos y enfermos de nuestras fuerzas, ya conocen a Doña Emilia, esta blanca  espirituana que nuestros soldados bendicen y cuya presencia  infunde el más profundo respeto en todos nosotros.”

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