En Ciego de Ávila, más embarazos por programa de fertilidad
El sistemático trabajo de los especialistas al frente del Programa de Atención a la Pareja Infértil en Ciego de Ávila, contribuyó en lo que va de año a lograr más de 200 embarazos en parejas con distintos trastornos, en tanto crecieron las consultas de infecundidad.
El doctor Juan Miguel García Hernández, jefe de la sección del Programa Materno Infantil en el territorio, informó a la prensa que las fertilizaciones se lograron en las consultas especializadas, de las cuales existe una en cada uno de los 10 municipios, y en el Centro Provincial, adonde se remiten los pacientes de mayor complejidad; y en caso de no encontrar solución en la provincia se envían al centro territorial, ubicado en Cienfuegos.
Este año se observa un aumento del número de parejas que se dirigen a los centros hospitalarios para atender los problemas de infertilidad, lo que indica la efectividad del Programa y una mayor confianza en este, explicó.
Hasta la fecha, a las diez consultas existentes en Ciego de Ávila se dirigieron dos mil 476 matrimonios, de los cuales 167 lograron la fecundación; mientras que en el centro, adscrito al hospital general docente Doctor Antonio Luaces Iraola, de la ciudad cabecera, se atendieron 200 parejas, se realizaron 111 inseminaciones y se obtuvieron 65 embarazos en un primer intento, amplió.
García Hernández expuso que no todas las parejas, a pesar de ser captadas, llegan al final del proceso, debido a divorcios, decisión de no continuar o emigración de la provincia o del país, entre otras causas.
El galeno se refirió, además, a la disciplina de las parejas para atender las causas de infertilidad, entre las cuales se reportan, en mayor número, la obstrucción de trompas, inflamaciones pélvicas agudas y una no adecuada función ovárica en el caso de las mujeres; mientras que en los hombres se observan los perjuicios derivados de la enfermedad de varicocele, unido al hábito de fumar y al alcoholismo, que atentan contra la producción y vitalidad de los espermatozoides.
Katia Castellanos Naranjo, quien hoy disfruta de la existencia de los jimaguas Emma y Antonio, cuenta que a ella y su esposo Yovany les era difícil tener hijos y decidieron acudir a los especialistas, los que les explicaron atentamente la calma que llevaba todo el proceso.
Después de un tiempo supimos que mi esposo tenía varicocele, procedimos a la operación, y luego vino la etapa de recuperación, que se demoró un poco; estuvimos dos años esperando, hasta que a la cuarta inseminación salí embarazada, relata agradecida Katia.
El asunto es más significativo si se dice que en la provincia unas 84 mil 910 personas superan los 60 años, lo que representa un índice de envejecimiento poblacional de un 19,4 por ciento, cifra que requiere de fortalecer, aún más, la atención integral, sistemática y especializada a este grupo etario, por parte del Ministerio de Salud Pública cubano, organismos del Estado, las familias y otras organizaciones.
Lo preocupante es que la cantidad de adultos mayores avileños se acerca, en los últimos tiempos, a un similar número de niños y adolescentes, lo que advierte un proceso de envejecimiento demográfico complejo, en tanto, las tasas de fecundidad no alcanzan el nivel de reemplazo.
