Escobitas nuevas no barren

La falta de materia prima es la causa fundamental de la ausencia de las escobas plásticas en la red minorista de tiendas y, por consiguiente, en los hogares de la familia cubana, de acuerdo con directivos de la única fábrica de ese artículo en Cuba, perteneciente al Grupo Empresarial de la Industria Ligera (GEMPIL), del Ministerio de Industrias.
El licenciado Oscar Morales Jiménez, director general de la empresa CEPIL Juan Antonio Márquez, anunció que el monofilamento, la materia prima principal para la confección de ese artículo, se prevé llegue al país a finales de julio próximo, procedente del continente europeo.
Sin especificar si hubo fallas en la contratación, Morales Jiménez, dijo que si entra en ese tiempo, como está previsto, los trabajadores de CEPIL están en condiciones de cumplir con los pedidos, que en 2018 ascienden a dos millones de escobas.
Argumentó que también hubo atrasos en el arribo de la materia prima para los escobillones, cuya producción inició en mayo pasado.
Especificó que el monofilo lo producen varios países, incluso del área latinoamericana, pero debido al bloqueo económico de los Estados Unidos, Cuba se ve obligada a adquirirlos a través de terceros o importarlos desde lugares tan lejanos como Europa y la República Popular China.
La línea de escobas se encuentra paralizada desde el pasado febrero, luego de que produjeran unas 300 000 unidades con el inventario existentes en los almacenes, como resultado de la correcta organización del proceso productivo y del ahorro de materia prima «pero ya no nos queda ningún remanente», aclaró el directivo.
Además de la población, el déficit de materia prima afecta a hoteles del turismo, centros de la salud, educacionales, entre otros organismos con los que CEPIL mantiene contratos.
