Estados Unidos exigirá historial de redes sociales a solicitantes de visas (+POST)

Casi 15 millones de personas de todo el mundo, número de visitantes que cada año llegan a Estados Unidos, tendrán que ofrecer detalles de las redes sociales usadas durante los últimos cinco años si desean adquirir una visa para viajar a esa nación.

“La medida responde a una orden emitida por el presidente estadounidense, Donald Trump, en la que exige que se endurezca el escrutinio de los solicitantes de visado en el extranjero, con el fin de bloquear la entrada a posibles terroristas y a otras personas que pudieran amenazar la seguridad nacional”, publica La Vanguardia.

El Departamento de Estado puso como ejemplo que uno de los autores de la Masacre de San Bernardino, California, en 2015, donde murieron 14 personas, tenía visa pese a que se mostraba en las redes sociales como un acérrimo defensor del yihad, una de las ramas más violentas y radicales del islamismo.

Aunque en septiembre del pasado año el gobierno estadounidense informó que se les pediría esos datos a los solicitantes de visas de inmigrantes, ahora el requisito se extenderá también a quienes deseen hacer turismo en Norteamérica, aunque las medidas anunciadas no se aplicarán para diplomáticos y funcionarios oficiales.

La propuesta incluye veinte plataformas de redes sociales, casi todas con sede en Estados Unidos entre ellas  Facebook, Flickr, Instagram, LinkedIn, Myspace, Pinterest, Reddit, Tumblr, Twitter, Vine y YouTube.

Sin embargo, también aparecen otras extranjeras, como los sitios chinos Douban, QQ, Sina Weibo, Tencent Weibo y Youku, la red social rusa VK; Twoo, de Bélgica, y Ask.fm, una plataforma de preguntas y respuestas con sede en Letonia.

The New York Times aclara que “los ciudadanos de casi cuarenta países a los que Estados Unidos normalmente les permite viajar sin visa no se verán afectados por el requisito, entre ellos Australia, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Japón y Corea del Sur.”

Como parte de lo que el propio Donald Trump denominó “escrutinio extremo” también se pedirá a los visitantes los números de teléfonos anteriores, las direcciones de correos electrónicos, así como, explicaciones de violaciones migratorias previas y cualquier otro historial familiar de participación en actividades terroristas.

La nueva propuesta establece un período de 60 días para recepcionar las opiniones de los ciudadanos y las instituciones, el cual termina el 29 de mayo próximo, pero desde que se divulgó el nuevo requerimiento el 30 de marzo las declaraciones al respecto no han cesado.

En diversos espacios digitales para el debate aparecen cuestionamientos como “¿Significa que es probable que la solicitud de visa de alguien sea rechazada si ha criticado a Estados Unidos” o “¿Qué pasa con su sagrada ‘libertad de expresión’?”

Hina Shamsi, directora del Proyecto de Seguridad Nacional de la Unión Estadounidense de las Libertades Civiles, explicó a The New York Times que el nuevo requisito “infringirá los derechos de los inmigrantes y los ciudadanos estadounidenses al afectar la libertad de expresión y de asociación, particularmente porque las personas ahora tendrán que preguntarse si un funcionario del gobierno confundirá o malinterpretará lo que dicen en línea”.

Bajo el manto de protección contra el terrorismo, la tan cacareada libertad de expresión estadounidense está cada vez más en riesgo. Los escándalos de acceso gubernamental a correos electrónicos en los últimos años, los sucesos de Cambrige Analytica, y ahora la excesiva intromisión en los perfiles de los usuarios de las redes sociales, incluso más allá de sus fronteras, demuestran que muchas cosas están cambiando en Norteamérica, y no siempre para bien.

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