Estimulan la fruticultura con abono orgánico en Ciego de Ávila

Los trabajadores de la Empresa Agroindustrial Ceballos, del municipio de Ciego de Ávila, estimulan la fruticultura con producción de humus de lombriz para fortalecer las plantaciones con acciones agroecológicas y sostenibles.
    Desde hace cuatro años sus laborantes aplican abonos orgánicos en estado líquido y sólido para un alto porcentaje de la mayoría de las nueve mil hectáreas que posee la entidad en los plantíos de guayaba, mango, cítricos, piña, papaya, limón, naranja y toronja a partir de sustratos y mezclas.
   La estrategia permite reutilizar los residuales generados por el combinado fabril para la elaboración de ese fertilizante de alta calidad biológica, que aporta buenas cantidades de nutrientes a los cultivos, aumenta su resistencia ante las plagas y agentes patógenos, y favorece la absorción radicular y la formación de las plántulas en desarrollo.
   Especialistas de la Delegación Provincial de la Agricultura informaron a la ACN que en la zona de Ceballos funciona una planta productora de esos componentes agroecológicos con tanques para más de tres mil 500 litros con agitadores mecánicos y aljibes de filtrado, los cuales están protegidos de la luz y cuentan con las medidas de seguridad necesarias.
    La ingeniera Elba Rosa Cabrera García, al frente del centro, aseguró que la calidad del humus líquido que producen fue constatada por el Laboratorio de Suelos de la provincia de Camagüey, donde se evaluó el pH, la conductividad eléctrica y las concentraciones de nitrógeno.
   Asimismo se valoró el fósforo, potasio, calcio y el magnesio, y se estableció una comparación con el humus sólido y otros líquidos, obtenidos a través de diferentes procedimientos.
     Cabrera García agregó que sus producciones también son demandadas por campesinos del territorio avileño y el Centro de Bioplantas de la Universidad Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila, iniciativa que reporta beneficios económicos y su impacto es sumamente favorable para la preservación del medio ambiente.
     Con vistas a demostrar la efectividad demostrada en la práctica, instituciones y organismos se interesaron en esos estudios, como el Instituto Nacional de Fruticultura Tropical, el de Agricultura Orgánica, la de Mujeres Creadoras y los centros de Ciencia Técnica del territorio avileño.
     Uno de los mejores ejemplos ha sido la recuperación de los campos de guayaba, que con la utilización del humus de lombriz aumentó en el 30 por ciento la producción en la finca Nadales del sur de Ciego de Ávila, perteneciente a una unidad empresarial de base dedicada a ese tipo frutas tropicales y subtropicales.

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