Evocación

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Porque el Che no deja de convocar, porque está donde menos uno lo imagina: en la industria, en la selva, en la escuela, en el campo de caña; dondequiera que haya Revolución.

Por eso, jóvenes estudiantes y trabajadores del municipio avileño de Ciro Redondo perpetúan el legado del Comandante Ernesto Guevara con la rehabilitación capital del monumento La Norma, el sitio histórico de mayor relevancia en esta provincia vinculado a la figura del Che.

Casi destruido totalmente por los intensos vientos del huracán Irma, el Guerrillero Heroico probó las primeras máquinas cortadoras de caña, en lo que se considera el inicio de la mecanización cañera en Cuba, el 3 de febrero de 1963.

Aquí permanece en el lugar donde tomaba café en las mañanas, parqueaba la máquina cortadora, se aplicaba el inhalador para rebasar las crisis de asma, el varaentierra donde dormían él y sus compañeros, la canoa al borde de la cual se sentaban en las tardes y hasta el sitio en que solía jugar algunas partidas de ajedrez en el escaso tiempo de descanso.

Del 3 al 17 de febrero de 1963, los campos de La Norma fueron escenarios de constantes y rigurosas pruebas de las primeras máquinas fabricadas en talleres de la Isla y, particularmente, en los pertenecientes a los centrales azucareros avileños de Patria, Venezuela y Ciro Redondo, este último muy cercano al lugar escogido como polígono de ensayo.

A los jóvenes y menos jóvenes; a los amantes de la paz, las verdades y del siempre hacer, les proponemos un recorrido por La Norma, por el pensamiento del Che.

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