Felicidades tuneros

Bien sabemos los avileños lo que está viviendo la afición de Las Tunas. Seis años atrás Ciego de Ávila explotó con el primer título de Los Tigres, hazaña lograda después de remontar el Play Off de cuartos de final ante los propios leñadores, vencer 4-2 a Granma y arrollar 4-1 a Industriales.
En aquella ocasión el Cepero fue todo un manicomio, las calles se colmaron con improvisadas congas y el pueblo lloró de alegría tras una espera de 14 temporadas.
Fue la primera vez y su recuerdo es único. Después Roger Machado y su tropa conquistaron otras dos coronas, pero con un sabor diferente.
Este 17 de enero en el balcón del oriente cubano niños, jóvenes, adultos, ancianos, el pueblo todo se sintió pelotero. Miles de brazos se unieron a Yosvani Alarcón y Rafael Viñales para enviar la pelota más allá de las cercas, dos de sus estrellas que dejaron lo mejor para el choque crucial.
Hasta el estadio Julio Antonio Mella llegaron holguineros para defender el segundo cojín junto a Yunior Paumier y ayudar a Luís Ángel Gómez a ganar el mejor juego de su vida.
Los camagüeyanos también estuvieron presentes alrededor del campo corto y en cada batazo de Alexander Ayala.
Tembló la tierra en Las Tunas y las réplicas se sintieron en Ciego de Ávila. Aquí hubo fiesta en los hogares, la mayoría apostó por el hacha a pesar de que un tigre se coló en la manada de leones.
Los leñadores todavía no son campeones, pero su pueblo festeja porque superaron al equipo que todos quieren vencer y al más polémico de los directores, quien tendrá que seguir soñando con un título en la pelota cubana. Felicidades tuneros.
