Fidel es un paradigma para el mundo
Orlando Gutiérrez Montero es un jubilado del sector del Comercio en Ciego de Ávila que afirma que el mundo entero tiene que agradecerle a Fidel, incluso el pueblo norteamericano.
Este anciano de 84 años convirtió su casa en un museo en la calle Narciso López, al atesorar cientos de fotos, revistas, periódicos y otros materiales que destacan la vida y obra del Comandante en Jefe de la Revolución cubana.
Fidel es lo más grande, es como mi padre, nos dio la posibilidad de tener un país donde podemos caminar libremente, enfatiza este hombre militante del Partido Comunista de Cuba, fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias y de los Comités de Defensa de la Revolución.

Recuerda el avileño Orlando Gutiérrez que su mamá crio a once hijos en una casa con piso de tierra en condiciones precarias, sin poder ir a la escuela y amenazados por una guardia rural violenta, eliminada por Fidel Castro.
Mientras yo viva Fidel está vivo, asegura el jubilado de Ciego de Ávila Orlando Gutiérrez Montero, un hombre agradecido que se ha leído decenas de libros sobre el Comandante en Jefe.
Cuando mis hijos nacieron tenían una escuela y un hospital a dónde acudir gratuitamente, gracias a la Revolución, sostiene Orlando y agrega que su papá le enseñó a amar a Félix Varela, Blas Roca, Juan Marinello, Jesús Menéndez y Lázaro Peña.
Con una envidiable biblioteca personal sobre Fidel y otros héroes y mártires de la Revolución, el avileño Orlando Gutiérrez Montero habla con pasión de las cualidades del líder histórico de la Revolución cubana.
Agradecido por tantas atenciones recibidas, gracias a Fidel y la Revolución, este avileño compara el pasado y el presente y dice que consolidar nuestra patria socialista es el mejor camino para asegurar la prosperidad de los cubanos.
