El Frank País de Cuba

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Frank País García nació el siete de diciembre de 1934, en Santiago de Cuba. Hijo de emigrantes gallegos y el mayor de tres hermanos, Frank inspiraba luz y trasparencia. Llegó a ser un joven serio, responsable, dotado de principios y valores firmes que heredó de su madre; alegre y afable, amante de la música, la vida y fiel a sus amigos.

Estudió en la Escuela Normalista, donde sobresalió como dirigente estudiantil y dio su apoyo al movimiento que ponderaba la Reforma Universitaria en América Latina.

Sobresalió entre los jóvenes que, en 1952, tras el golpe del 10 de marzo de Fulgencio Batista, acudieron al Cuartel Moncada para ofrecerse a combatir con las armas por la defensa del gobierno desalojado.

En 1954 laboró como maestro en el Colegio del Salvador, donde estaba presente en todo momento su ideario martiano y revolucionario. Fue ese un año trascendental en su vida porque en él fundó la organización Acción Revolucionaria Oriental (ARO) junto a Pepito Tey. Pocos meses después cambian el nombre de la organización por Acción Nacional Revolucionaria (ANR), pero mantienen el claro objetivo de organizar la lucha armada contra la dictadura batistiana.

Con la fundación en 1955 del Movimiento 26 de Julio por parte de Fidel Castro, recién amnistiado, el propio Frank País solicitó y obtuvo el ingreso de los miembros del ANR al M-26-7.

Con el seudónimo de David entró a la clandestinidad, primero estuvo entre los dirigentes del Movimiento en la antigua provincia de Oriente y ya en 1956 fue promovido a Jefe de Acción y Sabotaje del M-26-7 en todo el país.

Su mayor accionar en la historia de Cuba fue, sin dudas, el levantamiento de la heroica Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, como apoyo al desembarco del yate Granma. Ese día, fue detenido y encausado junto a otros participantes.
Fue absuelto en mayo de 1957, mas, su vida corría peligro por estar en la mira y franco directo de los esbirros.

Pero Frank se entregó con más ahínco a la causa y a la organización logística de la lucha que iniciarían los guerrilleros en la Sierra Maestra. Nunca se cuidó ni dejó de hacer alguna acción por cautela o miedo a ser descubierto.

El 30 de junio de 1957 su hermano Josué fue asesinado y, solo un mes más tarde, con 22 años de edad, en el Callejón del Muro de su ciudad natal, él corrió la misma suerte.

Su entierro fue la más combativa y dolorosa expresión del pueblo santiaguero, que se volcó a las calles, desafiando la represión del gobierno de batistiano.

La vida de Frank fue muy corta, sin embargo, se entregó sin límite a la causa de libertad. Por eso este, y todos los días, estará entre los hijos inolvidables de la patria.

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