Funciona nuevo parque fotovoltaico en Ciego de Ávila

La puesta en funcionamiento de un pequeño parque fotovoltaico en la gerencia de Copextel en Ciego de Ávila ratifica que el empleo de la energía solar sigue su paso en esta central provincia cubana como un campo con muchas posibilidades de explotación.
Carlos Alberto Varela Osuna, especialista en ahorro y uso racional de la energía en esa entidad avileña, precisó a la Agencia Cubana de Noticias que el emplazamiento posibilita un ahorro de la electricidad proveniente de la red nacional.
Los 60 panales instalados en el enclave, de 250 watts cada uno, permiten la generación de unos 15 kilowatts de potencia en el momento de máximo brillo del sol, puntualizó Varela Osuna.
Aunque el parque no cubre la demanda total de la gerencia en un día, que está aproximadamente en unos 350 kilowatts-hora luego de la aplicación de las medidas de ahorro, aporta unos 58 kilowatts-hora en una jornada, señaló el especialista.
Según cálculos, la inversión, valorada en 29 mil 837 pesos, se recupera entre seis o siete años, por lo que vale la pena su uso al ser energía limpia que no contamina el ambiente y contribuye a reducir los costos de la entregada al Sistema Electroenergético Nacional, explicó Varela Osuna.
Ciego de Ávila cuenta con tres parques solares fotovoltaicos de mayor tamaño, los cuales mantienen una estabilidad productiva y en su totalidad cuentan con una capacidad de generación de 11 megawatts.
En agosto de 2017 comenzó su explotación el primero de ellos, ubicado en la localidad de Ceballos, Consejo Popular de la ciudad cabecera, con una capacidad de generación de 4,4 megawatts, y en marzo de 2018 se incorporó otro en el municipio de Chambas, de cinco megawatts.
El tercer centro, similar a esos dos, se puso en marcha en enero último en el municipio de Venezuela y cuenta con una potencia instalada de 2,2 megawatts.
Durante un taller interactivo, en marzo pasado, de la Sociedad Cubana para la Promoción de las Fuentes Renovables de Energía y el Respeto Ambiental (Cubasolar) en el territorio, se informó que en Ciego de Ávila funcionan más de dos mil 190 calentadores solares, 86 biodigestores y más de 600 molinos de viento.
En tanto se expanden experiencias en el uso pasivo del sol para el secado de productos agrícolas, y también se construye una bioeléctrica aledaña al central Ciro Redondo, en el municipio del mismo nombre, que operará con bagazo de caña y marabú, la cual cuenta con 34 objetos de obra y está a poco más del 80 por ciento de ejecución total.
El empleo de las fuentes renovables de energía  llega, además, a 38 círculos infantiles mediante los calentadores solares; y a la ganadería para alimentar, a través de paneles solares, cercas eléctricas en el cuidado de cerdos y búfalos.
Ramón Acosta Álvarez, presidente de Cubasolar en Ciego de Ávila, destacó que entre los últimos proyectos realizados para incentivar el conocimiento y empleo de las fuentes renovables de energía, están el montaje de un polígono demostrativo en el Centro de Bioplantas, un aula piloto en el politécnico Armando Mestre, el apoyo al movimiento de círculos de interés y a las sociedades científicas en centros estudiantiles.
La mayoría de los países desarrollados invierten sumas millonarias para poner en explotación esas diversas fuentes, por ser limpias y sobre todo sostenibles, con sus mayores progresos en la eólica y la fotovoltaica.
Cuba, pobre en los recursos energéticos no renovables, apuesta por los renovables como el sol, el viento, la biomasa (fundamentalmente la procedente de la caña de azúcar) y la hidroenergía para la diversificación de su matriz de energía.

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