¡Jimaguas!

“Cuando decidimos como pareja tener hijos nos dimos cuenta de que no nos era tan fácil, y fuimos al Centro de Reproducción Asistida. Allí nos explicaron todo el proceso, que teníamos que tener mucha paciencia… Después de un tiempo supimos que mi esposo tenía varicocele. Procedimos a la operación, y luego vino la etapa de recuperación, que se demoró un poco. Estuvimos dos años y tanto esperando. No fue fácil, tuve que someterme a cuatro inseminaciones, y en la cuarta fue que salí embarazada”, así me dijo Katia Castellanos Naranjo mientras intentaba mantener tranquila a Emma; una niña que, desde que nació junto a su hermano Antonio, no ha dejado de sorprender a sus padres con sus ocurrencias.

La noticia…

Yovany: “Yo estaba trabajando y mi esposa me llamó y me dijo: «ven que te tengo una noticia, salí embarazada, hay que ver al doctor». Y Dalbert, el médico, nos dijo:  no es uno, son dos, y están bien. Realmente fue maravilloso escuchar esa noticia después de dos años de espera. Pero cuando escuché la palabra dos, estuve en shock alrededor de una semana porque no nos lo creíamos.

“Sabíamos que un embarazo múltiple era una posibilidad real, porque ocurre a menudo en estos casos, pero igual…. Después empezaron las preocupaciones, porque si uno tiene miedo de criar un hijo, imagínate tú dos. Es algo increíble. Figúrate que yo le tenía fobia a cargar bebés chiquitos, sudaba, me desmayaba… pero tuve que ponerme fuerte, y sacar toda la sensibilidad posible para cargar a mis hijos.

La espera…

Katia: “El tema del embarazo fue un poco difícil para mí en el sentido de que tuve que ingresarme en el materno a partir de las doce semanas, dejar las comodidades de la casa… y me deprimí un poco; pero bueno, había que hacer sacrificios, y valió la pena, porque tenemos dos hijos con mucha salud y sin ningún tipo de problema.

“Tuve que ir mucho a consulta, inyectarme, ponerme espéculos, cambiar de trabajo…. Psicológicamente fue muy fuerte, porque hice el intento varias veces, y cuando no salía embarazada siempre estaba la incertidumbre: «¿es culpa mía?, ¿es culpa de mi esposo?, ¿por qué no puedo?, ¿por qué no somos compatibles? Por eso es muy importante el apoyo y la comprensión de la pareja. Y por esa parte sí te puedo decir que mi esposo no faltó a una consulta, a un ultrasonido… fue muy disciplinado. Y lo otro es que hay que confiar en el equipo médico, ¡imagínate que todavía nosotros nos comunicamos con ese colectivo!”

Yovany: “Sacamos el extra que no pensábamos que teníamos; pero nada, las personas se crecen en momentos como estos y ya usted lo ve, el resultado son dos hijos maravillosos; inquietos (porque los jimaguas son complicados y entonces hay veces que quieren a mamá nada más, y no quieren a papá o quieren a papá y no quieren a mamá). Es así, ellos tienen sus características. Pero es una experiencia increíble llegar cansado del trabajo y encontrarlos en la casa diciendo: «papá, papá, beso»”.

Emma definitivamente será artista. Y Antonio, que no quiere quedarse detrás en nada, lo más probable es que termine de camarógrafo en un estudio de televisión. Yo, por mi parte, pudiera contar varias cosas sobre cómo fue el proceso de esta entrevista; pero ellos aún son muy pequeños como para entender el concepto de sabotaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *