La economía en pendiente peligrosa

economia-mundo-coronavirus-covid-pandemia

La situación sanitaria nos pone en vilo. A la angustia de las muertes, los enfermos, los servicios de salud saturados, el nuevo coronavirus le suma otra preocupación, no mayor, pero también importante: la economía. Históricamente se nos ha demostrado cómo las depresiones en un sector de gran incidencia pueden conllevar al desplome de otros tantos, efecto dominó o de rebote se le conoce. Con el panorama actual este comportamiento era predecible, la pandemia ha obligado a detener disímiles procesos productivos, aumenta los gastos mientras disminuyen los ingresos personales y de las naciones.

Si la recesión de los años 30 del pasado siglo nos dibujaba un escenario bastante caótico, hoy podríamos estar a las puertas de un panorama igual de desalentador. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte en sus pronósticos que el orden económico y social se ha alterado “a la velocidad de un rayo”. Kristalina Georgieva, su directora gerente, ha dejado claro que “el crecimiento global se volverá bruscamente negativo en 2020 y anticipamos las peores consecuencias económicas desde la Gran Depresión”.

El año 2019 cerraba con un crecimiento económico del 2,9%. Sin embargo, para el actual período se espera una contracción del 3%, mucho mayor que la crisis financiera del 2008 y el 2009. El impacto se hará notar más en las economías avanzadas de países como Estados Unidos, Alemania, Portugal, Reno Unido, Francia e Italia. La única región en la que se prevé un crecimiento positivo es el Asia emergente, que con un discreto 1% se quedará cinco puntos por debajo de su media en la década pasada.

Un número de medidas ya se disponen por parte del FMI “centradas en atender los requerimientos de la salud pública y en limitar su amplificación a la actividad económica y al sistema financiero”, según explicaron sus máximos representantes. Con ello se pretende “prevenir bancarrotas generalizadas de empresas, pérdidas de empleo extendidas y estrés en todo el sistema financiero”, agregaron. No obstante, algunos expertos sugieren que el Banco Mundal, el FMI y la ONU, deben avalar la “generación masiva de dinero a fondo perdido con el fin de crear un puente financiero, para salvaguardar la cadena económica evitando que esta se rompa”, una maniobra arriesgada pero necesaria.

Mientras tanto, en Cuba, que no puede mantenerse ajena a la situación internacional, enfrentar la crisis también se hace difícil. Antes de iniciarse la pandemia nuestro país presentaba irregularidades en la adquisición de combustibles, y había escasez en el suministro de algunos productos básicos y en el ingreso a la isla de materias primas para la fabricación de jabones, pastas dentales, y detergentes, entre otros.

Con el cierre de las fronteras marítimas y aéreas (únicas vías de ingreso al país) Cuba debió prescindir del arribo al país de turistas extranjeros, lo que tensó aun más la economía nacional, pues se eliminó así una de las principales entradas de divisas. Por poner un ejemplo, en el sector privado, dependiente en una buena parte de las visitas foráneas, cerca de 20 mil trabajadores no estatales habían solicitado la suspensión temporal de sus licencias, según datos del Ministerio del Trabajo, lo que disminuye la circulación de capital afectando varios sectores.

Por si no fuera suficiente, y obviando las peticiones internacionales, se ha recrudecido mucho más el embargo de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump. Hasta ayudas sanitarias no han podido llegar a la isla a cuenta del cúmulo de sanciones que pueden recaer sobre los países que tiendan su mano al gobierno y el pueblo cubanos.

No es un año con noticias halagüeñas en casi ninguna esfera. Para los supersticiosos su condición de bisiesto daba indicios de cuán enrevesados podrían trazarse los días. Cierto es que la humanidad atraviesa por circunstancias complejas como en pocas ocasiones. Crisis sanitarias, lamentables pérdidas de vidas humanas, y debacles financieras nos ponen a prueba, a una especie que debe repensarse sus conductas y aspiraciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *