La sequía también afecta el ganado menor en Ciego de Ávila

Fábrica de queso de Cabra, primera procesadora de leche de cabra del país, una moderna fábrica de tecnología argentina, en el municipio de Baraguá, en Ciego de Ávila
Fábrica de queso de Cabra, primera procesadora de leche de cabra del país, una moderna fábrica de tecnología argentina, en el municipio de Baraguá, en Ciego de Ávila

Trabajadores de la fábrica de queso caprino de Ciego de Ávila también conocen las afectaciones a su industria por la extrema sequía, que ya suma 41 meses consecutivos con déficit de lluvias.

Se inauguró en junio del 2016 en el municipio de Baraguá y sus obreros acumulan únicamente poco más de 720 kilogramos del alimento, de los cuales más de la mitad han sido comercializados por el Grupo Empresarial Flora y Fauna del Ministerio de la Agricultura y el resto en otros destinos, incluido el turismo.

El director de la planta, José Luis Gómez Faife, explicó a la prensa que el peor momento pasó en el mes de abril cuando la producción de leche estuvo bajísima por la escasez de pastos y también de agua.

Tienen cuatro naves con capacidad para 500 cabras estabuladas,  además de cuatro hectáreas con titonia y morera -dos forrajes especiales por sus valores proteicos- y amplios terrenos cubiertos con la hierba pangola, muy útil para las chivas.

Para obtener un kilogramo de queso es necesario reunir 7,5 litros de leche, y cada uno de los 16 moldes en que se prensa la cuajada produce tres kilogramos, por lo cual la finca Rancho Gaspar donde está la industria requiere 360 litros diariamente, distante aún de la demanda fabril, agregó Gómez Faife.

La provincia cuenta con poco más de 29 mil cabras, la mayoría  entre los campesinos, con el aporte fundamental de las cooperativas de crédito y servicios Raimundo Martínez y Nueve de Abril, del municipio de Baraguá.

El ingeniero Noelvis Sotuyo Gómez, director del ganado menor en Ciego de Avila, sostuvo que sus técnicos apoyan la inseminación artificial del ciento por ciento de las reproductoras, lo cual se traduce en el mejoramiento genético de la especie y, por ende, en mayor acopio de leche para el actual semestre.

La fábrica todavía está en fase experimental, es de tecnología argentina y se montó a un costo de un millón 524 mil pesos entre CUC y CUP, cuyo objetivo radica en ingresar divisas con las ventas de queso para el turismo.

Especialistas en nutrición explicaron que la elaboración de este tipo de queso  ofrece importantes beneficios para la salud por su contenido de grasas y su gran aporte en calcio, proteínas y vitaminas, por lo cual es superior al de leche de vaca.

Tomado de ACN

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