La universidad martiana de Mella

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Él la llamaba “la niña de mis ojos”. Tanto apreció Julio Antonio Mella, la creación de aquella institución, que no solo desempeñó un papel priordial en la superación de los obreros, sino que promovió y convidó a la unidad de estos con el estudiantado. Esa unidad que se convierte en elemento decisivo para ganar cualquier causa.

Por eso cuando el 3 de noviembre de 1923, nacía la Universidad Popular José Martí, en las mismas entrañas de la Universidad de La Habana, el movimiento estudiantil revolucionario también se consolidaba, casi iniciando su vida. Fue un año de agitación en el que los universitarios fueron protagonistas en sus enfrentamientos contra la tiranía.

Era necesidad perentoria que la universidad que los formaba cambiara y así lo habían manifestado en su primer congreso estudiantil. Propuestas que hablaban de un pensamiento de avanzada se hicieron en el encuentro. Allí surgió la idea de la que sería también inspiración y de cierta forma antecedente histórico de los posteriores procesos de universalización de la enseñanza, en la Cuba revolucionaria.

Mella significó en aquel momento: ¨La Universidad Popular es una institución para todos y un camino abierto para tener un futuro mejor¨. Preclaro en los propósitos, el gladiador del Patio de Los Laureles, aunó esfuerzo y voluntades, que se nuclearon para que estudiantes e intelectuales con los sindicatos, asumieran el nuevo organismo educacional

“Todo tiempo futuro, tiene que ser mejor” se convirtió en el lema central del Congreso Estudiantil donde afloraron el patriotismo y la dignidad de una generación, negada a seguir viviendo en una tierra sin independencia. La creación de la Universidad Popular José Martí, fue también expresión de ello. El proyecto estuvo dirigido a elevar el nivel cultural y político ideológico del proletariado y a despertar su conciencia clasista sobre la base de la defensa de los principios de justicia social que interesaban a todos. Inició con 400 estudiantes, que asistieron al primer curso el 20 de noviembre.

La dictadura de Gerardo Machado no soportó el empuje. Las instituciones oficiales le cerraban las puertas a la universidad martiana en esencia, aunque los centros proletarios se ponía a su disposición. Por tal razón fue clausurada definitivamente en 1927. Julio Antonio Mella escribió desde el exilio en México: “Las aulas se han cerrado pero las páginas de los libros se abren…. La Universidad Popular José Martí vive. Muchos han caído. Muchos más caerán. Pero todavía no se ha matado una sola idea un solo principio.”

A 94 años de su fundación la Universidad Popular José Martí, deja invariable su legado de fe, optimismo y savia, inspirando a los jóvenes de hoy y mañana, en esta Cuba que soñaron Mella y sus compañeros de lucha.

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