Los avileños siempre apoyaron a las columnas invasoras de Camilo y el Che
El cruce de la Columna Dos Antonio Maceo, liderada por Camilo Cienfuegos y la Columna Ocho Ciro Redondo comandada por Ernesto Guevara, marcó un momento crucial en la lucha insurreccional aquí en el territorio de Ciego de Ávila.
Las condiciones climatológicas y las del terreno eran bastante malas, al ser zonas pantanosas, con muchos jejenes a lo que se sumaba la falta de agua potable y de alimentos.
Ángel Cabrera, historiador de la ciudad de Ciego de Ávila resalta que según los estudios la tiranía batistiana tenía conocimiento del avance de las tropas por el territorio avileño, lo que posibilita el posicionamiento de sus hombres en áreas de Baraguá además del apoyo de la aviación y hasta de un barco de guerra.
Esta estrategia de ataque no fue suficiente, primero Camilo tomó la decisión de ir hacia la parte norte del territorio rumbo a las Villas y el Che por toda la costa sur.
Ambas columnas evitaron el desgaste de un enfrentamiento y burlaron el cerco, cumpliéndose a cabalidad su objetivo que era llevar la invasión al centro y occidente del país.
Según el historiador, la dirección del movimiento 26 de Julio de Ciego de Ávila en realidad fue una dirección burguesa y traiciona los ideales revolucionarios, pero algunos de sus miembros y el pueblo pusieron de manifiesto la decisión de ayudar a estos hombres.
Las relaciones establecidas con los avileños y las estrategias militares de Camilo y el Che, permitió el apoyo y captación de simpatizantes que se incorporaban a la guerrilla.
Los avileños comprendieron que los rebeldes ya no estaban en la Sierra, avanzaban en el llano y eran indetenibles.
El día 6 de octubre la columna de Camilo ingresó al territorio de la antigua provincia de Las Villas, luego de abandonar el Campamento de Boquerón y franquear el crecido Río de Jatibonico del Norte
Por su parte, el Che, dos días después en la madrugada, continúa su camino por el sur del territorio avileño. Jornadas después, asciende al seguro macizo montañoso del Escambray para proseguir con su objetivo final: extender la lucha hacia el occidente y el centro del país.
