Los círculos infantiles, antesala educativa esencial
Poemas, canciones y dibujos, representantes sin dudas de lo mejor del arte abstracto, distinguen a cada uno de los salones de los Círculos Infantiles, entre las primeras instituciones que en Cuba salvaguardan los derechos de los niños y las niñas.
Vilma Espín, heroína de la Sierra Maestra y Presidenta fundadora de la FMC, hasta su fallecimiento el 18 de junio de 2007, fue la iniciadora e impulsora de la idea en el año 1961 de estos centros como alternativa para la incorporación de las mujeres a las nuevas y variadas tareas que demandaba la sociedad socialista.
Y en ellos, las madres encontraron un espacio de cuidado para sus hijos y el escenario ideal para crecer desde sus primeros pasos inseguros, en intelecto y valores, consecuentes con la sentencia martiana de que los niños son la esperanza del mundo.
Alina Orduñez, maestra de prescolar en el círculo infantil Mi tesoro, en el centro histórico de la ciudad de Holguín, subrayó a la Agencia Cubana de Noticias la importancia de la institución para la formación de la personalidad de los infantes y antesala esencial para el comienzo del proceso educacional.
Explicó que más allá de identificar los colores, aprender a describir una lámina, o las condiciones histriónicas que desarrollan cuando declaman o cantan, ellos también aprenden a identificar entre lo que está bien y lo que está mal.
Por ello, cuando los niños combinan todas estas habilidades resulta indescriptible el orgullo que se siente porque es la materialización del trabajo realizado, enfatizó Orduñez, con más de dos décadas de experiencia en el trabajo con los niños de uno a cinco años de edad.
Rosa Estévez, madre del pequeño Antonio David, del centro Amiguitos de la Paz, considera que no hay como el círculo para lograr en los niños la independencia, espontaneidad y capacidad imaginativa.
Programas de índole comunitaria como Educa a tu hijo, también son desarrollados por estos centros en las comunidades aledañas con el objetivo de preparar, de igual modo, a los niños y familiares que no asisten a ellos diariamente.
La educación es el primer y gran derecho de todos los cubanos en la formación como ciudadanos honestos y dignos, y principal premisa que cada día defienden los trabajadores de los 62 círculos existentes a lo largo y ancho de la geografía holguinera.
