Mal trabajo arbitral
Los Lobos conquistaron su segunda victoria ante Los Búfalos en la final de la Liga Superior de Baloncesto, esta vez con pizarra de 108 cartones por 96, en tiempo extra y se ubicaron a la mitad del camino hacia la corona.
Si evaluamos el partido en base a 100 puntos, desde mi punto de vista Villa Clara tendría 95, porque descuidó la defensa en los minutos finales y permitió el sensacional empate avileño, Ciego sumaría 90, precisamente por esa igualada y el cuerpo arbitral no pasaría de 50.
Es en los silbantes donde me quiero detener. Adrián Fernández con el mayor rango fue el principal, pero sus auxiliares Gilberto Perdomo y Arlenis Savigne están muy por debajo en categoría, experiencia y calidad.
Esta vez, a pesar de los 108 cartones que marcaron los villaclareños, el arbitraje influyó en el resultado.
En el tiempo reglamentario, por mi cuenta fueron 3 faltas técnicas y dos antideportivas para la visita y una de cada tipo para el local, además de un codazo violento de Neslier Raúl Abreu sobre Dainer Martínez que después de más de cinco minutos de espera expulsaron el vestido de naranja, pero ningún Búfalo fue a la línea de los suspiros, por lo que imagino que marcaron doble técnico o algo parecido, o sea, Dainer salió con el rostro sangrando y sancionado.
Sin embargo, el empate en el último segundo borra toda equivocación posible.
En el inicio del tiempo extra llegó la controversia. Yasser Rodríguez intenta un disparo desde fuera del perímetro y cuando iba en descenso Andy Bofill lo rozó con el codo en el abdomen, visible en la cámara lenta, pero imperceptible para los narradores y el
capitán de los multicampeones de Cuba, al parecer se quedó sin aire.
En contra ataque los anfitriones logran encestar y con el jugador en el suelo continua el choque. Gilberto Perdomo se le acerca y le exige que se ponga de pie, Yasser se levanta, le protesta, Perdomo pita técnico, Yasser vuelve a protestar, y de inmediato la expulsión, se calienta la cancha.
Desde la distancia me pregunto, ¿en qué acápite del reglamento un árbitro tiene la potestad de exigirle a un jugador que se incorpore sin preguntar siquiera que le ocurre?
Si los Lobos anotaron, ¿por qué no se detiene el partido y se verifica el estado del atleta?
No soy de los que acostumbra a cuestionar el trabajo de los árbitros, pero mucho antes alerté que no me gustaba lo que estaba viendo, porque en una final tienen que impartir justicia los mejores y esta vez no fue así, con excepción de Adrián.
Donde están Yuliet Méndez, Leidis Castellón, Lázaro Hidalgo y Jorge Luís Cabrera, todos árbitros FIBA.
Hay que respetar el espectáculo y que sean los jugadores los que decidan su futuro, una tarea pendiente para la Comisión Nacional.
Al final salió de juego el principal anotador avileño, los locales cobraron 4 tiros libres y se despegaron, sin dudas ahí se decidió el desafío.
No pretendo restarle mérito a los Lobos e incluso los considero favoritos, solo que esta vez fueron favorecidos por el mal trabajo de los silbantes.

Coincido con su articulo plenamente. No es que los nuestros (Los Búfalos) estén como hace otros años, pero desde el inicio del partido con mayoría de puntos en el primer parcial siempre se confían y pagaron por los errores en la defensa, no obstante la calidad de los nuestros dejó que desear y sobre todo en el momento final. Para mí inexplicable la conducta de Yaser, si de verdad quería hacer valer su dolor por el golpe, no me levanto del tabloncillo, y sobre todo el cuerpo técnico avileño podría hacer valer el momento para poder detener el partido con criterios y poner en desacuerdo el mal trabajo de los actuantes. Si hay favoritismo en esta final lo vió toda Cuba, pero también sabemos levantarnos, con dignidad, juego alegre, limpio ( sin codazos ni cabezasos), y voy a darle un criterio muy personal: si la falta cometida por el jugador villareño contra Dainer Martínez hubiese sido en la sala Cardín, madre mía que en gloria esté, creo que le caen más golpes en su contra de lo que pudiera imaginarse y con esto no quiero decir que somos agresivos, lo que somos es humanos y eso, como el oso Prudencio, NO SE HACE, es tratar de lograr que nuestros jugadores tengan roces, es claro, el juego es así, pero por favor, no al límite del descaro, de tener conductas antideportivas que deben ser sancionables en todo momento, pero se le fué la musa al arbitro, creo que estos también merece comentarios. Hoy por ejemplo en el NTV del mediodía, el tema no se tocó, espero por el estelar para ver que dice Pavel Otero y por supuesto que la comisión nacional coja lo suyo también. Gracias por permitirme este criterio