Neonatología en Morón con buenos resultados (+Post)

“A los 38 años de trabajo todavía pueden sorprenderte los inconvenientes”, explicó María del Carmen Rosabales

Una mirada a los resultados del primer semestre del año del servicio de Neonatología en el Hospital General Docente Provincial Roberto Rodríguez, en Morón, arroja un índice de supervivencia del 100 por ciento, pues de los 238 recién nacidos en estado grave o crítico que ingresaron, todos tuvieron una recuperación favorable.

Bajo peso, prematuridad, infecciones, malformaciones y bronconeumonías son las dolencias que Yenia del Pozo Nistal, especialista en Neonatología, apunta como más frecuentes, aun cuando aclara que si las madres presentan alguna complicación también se remite a los pequeños.

“La observación del neonato debe ser constante porque en estos casos el tiempo es vida. Los procederes y técnicas a veces son difíciles de aplicar por el propio cuadro clínico del paciente y debemos ser muy precisos. Mientras están aquí somos casi sus madres.”

Un día de trabajo normal comienza y termina con las entregas de guardia y la valoración estricta de cada caso, rutina que puede ser interrumpida a través de un comunicador que anuncia una urgencia. Al filo de las 72 horas, otras 24 se anuncian.

María del Carmen Rosabales, enfermera pediatra con una especialidad en Neonatología, después de 38 años de labor puede ostentar con orgullo un título que con el tiempo ha variado en forma y contenido, pero que mantiene la misma esencia: atención especializada al neonato, que va desde el baño hasta la alimentación o la caricia que calma el sollozo.

Tampoco son estas únicas atenciones, pues ningún seguimiento concluye en los cubículos de esta sala y la vida resulta cordón umbilical que los une con estos profesionales.

El servicio de Neonatología está diseñado para acoger a 26 pequeños, sin embargo, las labores de reparación y mantenimiento a que se somete esta institución ha obligado restructuraciones y la búsqueda de alternativas para mantenerlo activo. Digamos que hoy la capacidad ronda los 15 y que los cubículos de atención intensiva se han habilitado temporalmente en otros locales, por lo que permanecen aislados del resto de la sala.

Hasta la fecha Ciego de Ávila mantiene los indicadores del Programa Materno Infantil (PAMI) en consonancia con los propósitos del país, que se plantea cerrar con una tasa de mortalidad infantil por debajo de cuatro por cada mil nacidos vivos. De cara al trimestre del año donde tradicionalmente se reportan más alumbramientos controlar los partos pretérmino y el índice de bajo peso al nacer, indicadores que han reportado en los últimos meses altibajos con niños nacidos a las 28 semanas de embarazo y con un peso igual o inferior a los 1500 gramos es el reto.

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