En las últimas horas en la central provincia de Ciego de Ávila hemos sentido el chinchín de la lluvia. La madre naturaleza es dadivosa con nosotros pues buena falta que hacía su presencia para la agricultura, los animales y cada uno de los hombres y mujeres que aquí habitamos.
La lluvia constituye fuente importante para mantener los niveles en los embalses, la recuperación de las cuencas hidrográficas, en fin, respalda el desarrollo económico de cualquier territorio.
Según reporte de las periodistas Mavis Ibarra e Iliana Delgado del sistema informativo de la Televisión Avileña, las precipitaciones de los últimos días, y con mayor presencia entre las 2 y 11 am del día 24 de mayo en la Ciudad de Ciego de Ávila llegaron a la cifra de 242.4 milímetros acumulados, algo significativo en relación a los periodos anteriores desde el año 2010.
Las autoridades del Gobierno local han adoptado medidas en aras de evitar daños severos tanto a la economía como a la población por este evento meteorológico que nos acompaña hace alrededor de más de 5 días.
También supimos por estas reporteras que la situación con las intensas lluvias se mantendrá según declaraciones del meteorólogo Oscar Benedico Director del Centro Provincial de Meteorología hasta el próximo domingo.
Las lluvias son necesarias pero estaremos atentos y alertas para que ellas sean bienvenidas y no se conviertan en un sobresalto por los estragos que pudieran provocar sobre todo en las áreas alrededor del lago artificial de la Turbina pues si se desbordara aguas abajo afectaría un perímetro importante de las principales arterias y lugares populares, centros laborales y viviendas del centro histórico de la Ciudad de los Portales.
Evitar daños y afectaciones a bienes y personas aplicando las medidas necesarias para ello es una tarea individual de cada miembro de la familia, aprovechar las bondades del agua es una responsabilidad colectiva que la población organizada en sus Consejos Populares y las Direcciones Administrativas deben cumplir a cabalidad las orientaciones al respecto, en función de usarla allí donde mas falta nos haga, es decir saber su utilidad, y evitar que su persistencia sea causa de tragedias. |