Peinar canas es un privilegio en Cuba

Según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud cada año decrece la natalidad y aumentan los adultos mayores.

Cuba no escapa ante esta problemática por lo que cada territorio asume estrategias para el cuidado y protección de este segmento poblacional.

Un ejemplo a destacar entre estos centros asistenciales de salud es la casa de los abuelos Celia Sánchez Manduley en Ciego de Ávila, cita en la calle Joaquín de Agüero entre Abran Delgado y Narciso López.

Para conocer sobre las particularidades de cómo se trabaja por el bienestar de las personas de la tercera edad dialogamos con  su    administrador  Eduardo Escobar Marrero

¿Cuando fue creada esta casa de abuelos?

Este centro cuenta ya con algunos años de creado pero recientemente se realizó una reparación capital, cuyo proyecto osciló entre los cuatro millones de pesos. Ahora contamos con todos los todos los equipos y características constructivas nuevas con el fin de que los ancianos que acuden al lugar estén a buen resguardo.

¿Hoy cuantos abuelos viven en esta casa y cuales son las principales características que tienen?

Esta es una casa de nueva creación que se diferencia de las demás casas de abuelo que existen en el territorio. En estos momentos atendemos a cuarenta abuelitos que tienen alguna invalidez, que lo imposibilita a valerse por ellos mismos, por lo que requieren una mayor atención y aquí la encuentran.

¿Cuenta usted con un personal distinto a los que se encuentran en otras casas de abuelos?

A pesar de las características del centro, contamos con una plantilla laboral bien reducida conformada por una asistente, una enfermera  que permanece todo el día con ellos, la trabajadora social y la  sicóloga que semanalmente atiende a los pacientes puesto que hay que trabajar según las enfermedades que presenten, y su comportamiento mental.

¿Se siente usted identificado con la labor que realiza?

Le aseguro que todo el personal que labora en esta casa de abuelo, lo hace con amor y esmero para lograr que el personal que atendemos aquí tenga mayor calidad de vida.

 Y yo….  nunca pensé que podría trabajar en un centro como este y te afirmo que es especial. Aquí he creado una nueva familia, yo me considero  hijo, nieto, sobrino y así nos pasa a cada uno, por eso, nos esmeramos tanto en la atención que les brindamos.

¿A qué hora entran y a qué hora se marchan?

Bueno los abuelitos entran a las 7 de la mañana y se marchan a las 6 y media de la tarde, por lo que tienen un sistema de alimentación planificado y fiscalizado por un dietista, el cual  hasta la fecha  está garantizado.

¿Cómo se retroalimentan ustedes de la  satisfacción o de la insatisfacción de los ancianos y de la familia?

 Mira… con los ancianos tenemos estrecha relación por lo que la comunicación fluye sin problemas y con la familia igual. Por eso desde que comencé a trabajar en este centro afirmo que peinar canas es un privilegio en Cuba.

 

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