Posee amplia demanda la crema de guayaba avileña

Las 18 pequeñas industrias de Ciego de Ávila prosiguen la elaboración de crema de guayaba, con amplia demanda, por su calidad, de la población local y de varias provincias.
En esas unidades, atendidas por la Empresa Agroindustrial Ceballos, sus trabajadores tuvieron que sobreponerse a la crítica situación que originó en este territorio el huracán Irma, cuando a principios de septiembre del año anterior destruyó numerosos frutales.
Las plantaciones de guayaba roja y blanca figuraron entre las más afectadas, pero se intercalaron con las de mango y se tradujeron en volúmenes aceptables de dos especies sumamente importantes en el centro y en el sur de la provincia.
El ingeniero Wilver Bringas Fernández, director general de la agrupación, dijo que la poda a tiempo, las variedades de altos rendimientos y las correctas atenciones culturales permitieron volver a los niveles productivos anteriores de acopio y la elaboración de más de tres millones de barras de guayaba, cifra que debe ser superior al cierre del presente año.
Labriegos estatales y de la rama “anapista” disponen ya de más de nueve mil hectáreas de cítricos y frutales e incrementan su desarrollo con el apoyo del ministerio de la Agricultura y de instituciones científicas, en cumplimiento del Lineamiento 147 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
Los iniciadores de este programa en 2009 fueron los pequeños agricultores Emerio Pino Perera, Alexander Ramírez y Reinaldo Cobo, asociados a cooperativas de crédito y servicios del municipio de Ciego de Ávila.
Ya me convertí también en mecánico y yo y mi familia somos los mismos que producimos conservas; la pequeña planta está al cumplir los 10 años y se mantiene nueva, para bien de nosotros y de la economía nacional, expresó Pino Perera.
La iniciativa acerca del desarrollo frutícola y citrícola también cobró fuerza en otras regiones cubanas, pues la experiencia avileña ha sido válida para otros colectivos interesados en el quehacer de las industrias de pequeño formato fabril.
Los precios de las barras –confeccionadas básicamente con guayaba roja– son asequibles a los clientes, pues oscilan entre ocho y 10 pesos cubanos por cada unidad de 460 gramos, según el establecimiento estatal que los comercialice.
El objetivo para 2020 es llegar a 20 mil hectáreas entre mango, guayaba, piña, papaya, coco, limón, naranja, toronja y mandarina, sin obviar las anonáceas, aseguró Bringas Fernández a la ACN.

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