Prevalece la eficiencia en siembra de papa en Ciego de Ávila

La calidad y eficiencia imperan en la siembra de papa en Ciego de Ávila, que ya abarca más de 400 hectáreas de manera mecanizada, el principal programa alimentario de la población en la etapa invernal.

Más del 50 por ciento de la superficie a plantar se encuentra cubierta, mientras agricultores estatales y del sector cooperativo-campesino laboran 10 horas diariamente, incluyendo los domingos, para completar en enero el fomento de las 852 hectáreas previstas en la campaña.

Los colectivos incorporados son tres empresas de cultivos varios e igual cantidad de cooperativas de producción agropecuarias (CPA), las cuales disponen de máquinas de pivote central para el riego de agua y semilla de importación, informó a la ACN el ingeniero Orlando Pérez, delegado de la Agricultura.

A la par de las siembras en tierras de cuatro municipios paperos, avanzan las atenciones culturales con fertilizantes y plaguicidas, además de los servicios técnicos de especialistas en Sanidad Vegetal, en tanto existen temperaturas favorables y disciplina tecnológica.

Ciego de Ávila produjo en la cosecha anterior unas 20 mil toneladas del tubérculo y el objetivo es superar esa cifra, pues en Cuba la papa tiene el máximo de prioridad y cada cosecha cuesta decenas de millones de dólares, mientras el Estado la subsidia y la población la recibe a un peso cubano la libra.

Como esa vianda es de balance nacional, en los primeros meses del año se preservan en frío volúmenes importantes para la industria, sobre todo para el combinado fabril de Ceballos, el único del país que tiene una línea para procesar papa prefrita, expresó Wilver Bringas, director de esa empresa agroindustrial.

Las entidades responsabilizadas con el cultivo y acopio son la Arnaldo Ramírez, La Cuba, la integral El Mambí y las Cooperativas de Producción Agropecuaria Revolución de Octubre, 26 de Julio y Paquito González, todas empeñadas en alcanzar promedios de 25 toneladas por hectárea.

La campaña papera la desarrollan tradicionalmente las provincias de Ciego de Ávila, Villa Clara, Cienfuegos, Matanzas, Mayabeque, La Habana y Artemisa.

Agricultores y cooperativistas avileños aprovechan al final de cada cosecha las tierras vacías para el fomento de boniato, yuca, maíz, frijoles, malanga y otros cultivos por la humedad reinante de las irrigadoras, los residuos de abonos químicos y la limpieza de los terrenos.

Información de ACN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *