¡Qué Bárbaro!

El hombre golpea y golpea con las dos baquetas y aparecen las melodías en el xilófono artesanal, construido por él en noches de desvelos.

El instrumento musical consta de diferentes láminas ubicadas de modo horizontal que, al ser golpeadas, emiten distintos sonidos de acuerdo a su afinación.

Me explica que los xilófonos originales suelen ser de placas de madera que hacen diferentes notas; así que este bien podría llamarse un metalófono porque las placas son de metal. Según conocedores es uno de los instrumentos más complejos. Dentro de la familia de la percusión pueden encontrarse el soprano, el alto y el bajo.

En el lobby del hotel Pullman Cayo Coco, en un reducido espacio, deleita a quienes escuchan su música; deleita porque cualquier oyente se deja atrapar por temas emblemáticos del compositor cubano Pancho Céspedes, o por el mítico dúo inglés Simon and Garfunkel: The Sound of Silence, el Cóndor Pasa, I am a Rock; o por la legendaria banda The Beattles: Penny Lane…

Bárbaro Santana Pérez se llama. Anda casi oculto entre los vericuetos de su humildad y atrapa solo con sus sonidos. ¡Qué bueno sería disfrutar de su melodía en otros espacios más allá del Pullman!

¡Qué Bárbaro!
¡Qué Bárbaro!
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