Raisa, una mujer agradecida

Momento en que Raisa era atendida por médicos avileños.

Yo he visto la gratitud en el rostro de Raisa Rodríguez Rodríguez, una joven madre que, tras haber visto su casa derribada por el huracán Irma, halló techo seguro, junto a otras 15 familias, en el local que durante años ocupó la Escuela Provincial de Bandas, en Dominica, municipio de Majagua, provincia de Ciego de Ávila.

Ella, como otras madres de 14 niños que permanecen allí, no solo ha tenido asegurados, cada día, desayuno, almuerzo y comida, sin rayar un fósforo, sino también garantía de atención y de asistencia médica.

La imagen que acompaña a este breve texto fue captada por mi lente mientras Raisa compraba medicamentos, allí mismo, sin necesidad de trasladarse hasta Majagua o a otro lugar.

Al centro, comprando medicamentos para su niña

Para ello, personal de enfermería llegó a Dominica, junto a pediatras, estomatólogos, especialistas de medicina interna, de rehabilitación, higiene…

Ella misma había sido beneficiada por la Salud cubana, dos días antes, cuando, ante el estado febril de una de sus dos niñas, acudió rápidamente una ambulancia para garantizar el traslado.

Pueden faltarle, sí, muchas cosas a Raisa, a su esposo e hijas, en Dominica. Pueden tener enormes deseos de volver a levantar la humilde casita que Irma derrumbó sin compasión… pero yo, que la he visto más de una vez en estos días, sé que es una mujer, y sobre todo una madre, agradecida.

Ella es, además, la responsable del teléfono ubicado allí gratuitamente para beneficio de todos los damnificados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *