Reconocimiento facial a prueba en supermercado autónomo de China
El reconocimiento facial consolida hoy su auge en China con la apertura en esta capital de un supermercado sin empleados y que solo exige al cliente leer su rostro para adquirir cualquier producto.Los usuarios solo deben poner delante de una cámara las etiquetas con los precios y mostrar su cara para que la máquina registre la factura y descuente el saldo directamente de la cuenta bancaria.
Finalmente, necesitan ingresar el número del teléfono celular para completar la transacción.
Esta iniciativa demuestra que la sociedad china está cada vez más automatizada y además deja atrás sistemas piloto como los comercios sin trabajadores, donde solo se requiere escanear un código personal QR (de respuesta rápida) para hacer compras.
El concepto de autoservicio en establecimientos como mercados, tiendas o cafetería lo introdujo Amazon en 2016 y en apenas dos años se expandió con distintas variantes.
China aplica el reconocimiento facial en distintos sectores, incluido la seguridad pública para detectar ciudadanos sospechosos y hasta capturar prófugos de la justicia.
