Recuperadas todas las casas de cultivos protegidos avileñas

Las 307 casas de cultivos protegidos de Ciego de Ávila están totalmente recuperadas y en plena producción a partir de las acciones por los trabajadores de la Empresa Agroindustrial de Ceballos tras el paso del huracán Irma en septiembre.
El alistamiento de esas unidades, que cubren 30 hectáreas, de enero al cierre de abril aportaron más de mil las toneladas de hortalizas cosechadas para el turismo y los mercados locales, precisó a la ACN el ingeniero Wilver Bringas Fernández, director general de la entidad.
Entre los alimentos que se cultivan en esos centros figuran zanahoria, nabo, pimientos, ajíes, melón, cebolla, ajo puerro, tomate de ensalada, pepino, acelga, espinaca, rábano, col, lechuga y otros vegetales.
La cobertura de tejidos antiáfidos también protege las plantas de las fuertes lluvias y tiene la ventaja de ser operable por pequeños y medianos productores en el cultivo de hortalizas, con un costo de inversión inicial.
Su tecnología permite la introducción del riego de agua localizado junto al fertilizante, con lo cual se obtienen hermosos frutos de enero a diciembre, expresó el ingeniero Edel Barbosa Menéndez, director de esa unidad empresarial de base.
La productividad de estas instalaciones se sustenta en la estrategia del manejo de su labranza, de manera tal que no haya afectaciones por los organismos nocivos y sea eficiente el uso de plaguicidas y también impedir la contaminación del ambiente, agregó Barbosa.
Entre sus ventajas se encuentran las siembras fuera de época, mayor precocidad, aumento de la producción, mejor control de plagas y enfermedades y ahorro de agua, en tanto es necesario la especialización empresarial y técnica en ese tipo de cultivo.
En el módulo de unidades forradas con tela sintética se puso en marcha en 2017 una moderna línea de encurtidos con un quemador de gas licuado para pelar el ají pimiento brujal y envasarlo en latas de medio kilogramo, además de mermeladas y conservas de zanahoria, remolacha, pepino y quimbombó, que reportan valor agregado, expresó Bringas.
En 1995 empezaron a funcionar las casas de cultivos protegidos de hortalizas, iniciativa avileña extendida a otros lugares, entre ellos, a la cooperativa Paquito González, la Amistad Cuba-Canadá y la empresa agrícola la Cuba, todas de Ciego de Ávila.
