Rinde frutos el encadenamiento agrícola avileño

Varios polos agroindustriales de la provincia de Ciego de Ávila encadenaron sus  acciones desde finales del año pasado  hasta principios del actual con el objetivo de incrementar la exportación de alimentos y la sustitución de importaciones, experiencia que favorece a la economía nacional y sienta las bases para nuevos proyectos.
El ingeniero Orlando Pérez Pereira, delegado de la Agricultura en el territorio avileño, informó a la prensa que el comienzo del 2019 ha sido determinante al disponerse de tres  agrupaciones  muy bien organizadas, que se desempeñan a tenor del Ministerio de Comercio Exterior y son encabezadas por las empresas de cultivos varios La Cuba, la Agroindustrial Ceballos y Cubasoy.
Uno de los renglones de amplia demanda es la papaya sulfitada, utilizada en la repostería,  producto líder en la cartera de esas pequeñas fábricas y preparadas para suministrar conservas locales y también hacia el exterior, con perspectivas muy halagüeñas, según  los especialistas.
Una red de enlatados de la rama no estatal, pero con vínculos directos a las diferentes formas de producción, marca a Ciego de Ávila como provincia de óptimas condiciones en el procesamiento de frutas y vegetales, siempre aprovechando  la materia prima, destacó a la ACN el ingeniero Wilver Bringas Fernández, director de la Empresa Agroindustrial Ceballos .
Lo ha demostrado, afirmó Bringas,  el auge del tomate en la presente campaña, con la molienda hasta la fecha de más de 17 mil toneladas y fuente segura de empleo para centenares de hombres y mujeres residentes en el centro avileño, además de la producción de  jugos, mermeladas, pasta, puré, dulce en diferentes variantes, barras y cascos de guayaba con apreciable aceptación dentro y fuera de la provincia, respaldados por  parámetros de higiene, control de la calidad y certificación del alimento final.
Ante la necesidad de ahorrar el agua, los agricultores estatales y campesino incrementan los sistemas de riego por goteo para economizarlo mediante  el empleo racional  y nuevas tecnologías, que ya este año suman unas mil  las hectáreas favorecidas, entre ellas la papa, cuyos rendimiento por hectárea actualmente rondan las 20 toneladas  por hectárea y el programa es acopiar unas 13 mil 200 toneladas del tubérculo.
Durante el pasado año Ciego de Ávila cosechó  300 mil toneladas de viandas, granos, hortalizas, cítricos y frutales, a pesar de los obstáculos del clima, unas veces por exceso de lluvias y en otras ocasiones por la sequía y el calor, de acuerdo con opiniones de expertos en el giro.

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