Rinden sus frutos los guayabales de Ciego de Ávila
El desarrollo de los cultivos de guayaba roja y blanca en Ciego de Ávila asciende a más de 700 hectáreas y se trabaja para aumentarlos, en respuesta al Lineamiento 147 de la Política Económica ySocial del PCC y la Revolución.
Su acopio continúa en pleno apogeo y las plantaciones son intercaladas con otras especies, en tierras que estuvieron ociosas pero fueron rescatadas y es uno de los cultivos más importantes de la provincia desde que comenzó el programa en 2009.
El huracán Irma afectó severamente los guayabales, aunque los trabajadores de la Empresa Agroindustrial Ceballos recogieron en esa ocasión el ciento por ciento de los frutos caídos y los procesaron en las 14 pequeñas fábricas y el combinado de la entidad, destacó Pedro Díaz,especialista de la Agricultura.
Obreros estatales y del sector cooperativo-campesino, en tiempo récord recobraron los daños de los guayabos y aplicaron subsoladores, sistemas de irrigación, diferentes tipos de poda, florecimiento de las plantas en pocos meses, saneamiento, despunte de ramas, polinización y la técnica agroecológica.
Se distinguen los cooperativistas Emerio Pino, Alexánder Ramírez y Reinaldo Cobo, quienes encabezan sus respectivos colectivos y reciben la ayuda de la referida entidad con envases y otros medios para el buen
desempeño.
Pino y su familia fueron los iniciadores de esta iniciativa hace 17 años y la idea se extendió a otras provincias al aplicarse esta experiencia avileña, la cual favorece que las pérdidas de cosecha sean mínimas al contarse con centros dedicados al procesamiento fabril, añadió Pino.
Las pequeñas industrias y el combinado de Ceballos han llegado en una temporada a seis millones de barras de guayaba de 460 gramos, un nutriente de alta calidad con precios avileños que oficialmente van de ocho a 10
pesos cubanos cada unidad.
Esa crema tiene fama nacional y es uno de los alimentos más demandados por su exquisitez y excelente elaboración, más el interés de técnicos y el aporte de campesinos con gran experiencia en esos quehaceres.
El propósito de Ciego de Ávila para el 2020 es llegar a 20 mil hectáreas frutícolas y duplicar la cifra actual, que incluye mango, piña, papaya, coco, limón, naranja, toronja, mandarina y guayaba; esta última cubre una buena parte del total plantado, significó Orlando Pérez, delegado de la Agricultura aquí.
Por su contenido de vitaminas la guayaba es un refuerzo para la salud de los ojos en general, disminuye la aparición de cataratas y degeneración macular, e incluso proporciona una mejoría en la vista una vez que ha comenzado a degradarse la visión, según especialistas en el tema.
Aunque los guayabos son relativamente pequeños, el fruto bien desarrollado puede alcanzar hasta 250 gramos, ejemplares que abundan en el centro y sur de la provincia por los viveros tecnificados, posturas de calidad y atenciones culturales.
