Sin cultura no hay libertad

El IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se desarrollará del 28 al 30 de junio y será la continuación de un amplio proceso de debate de sus miembros en todo el país sobre temas claves como la política cultural, el perfeccionamiento de la enseñanza artística y la presencia de la organización en las iniciativas territoriales.
La delegación avileña que representará a Ciego de Ávila fue abanderada en su provincia y recorrió algunas instituciones del Polo Turístico Jardines del Rey, enclave en el que se acciona a través de la comisión permanente de trabajo Cultura-Tursimo-Recreación.
Luego de recibir la bandera acreditativa al Congreso, ellos llegarán a la capital de todos los cubanos para reafirmar con sus argumentos que “ sin cultura no hay libertad posible”, como asegura el lema que preside la cita.
Antes de partir a La Habana los cinco delegados e invitados debatieron con la delegación de Turismo en la provincia información detallada sobre los resultados y proyecciones, así las medidas concretas realizadas hasta el presente en pos de eliminar de manera progresiva la mediocridad y el mal gusto en el producto artístico que se ofrece al turista, así como la protección de los espacios públicos del enclave.
Como entes determinantes y vigías de los procesos culturales del país, los delegados expresaron su inconformidad con algunas medidas aún por concretarse o desarrolladas a medias, conocieron de la proyección del crecimiento turístico en el polo Jardines del Rey hasta el 2020 y evaluaron el papel que le corresponde a la vanguardia artística e intelectualidad de la UNEAC en ese proceso, para hacer más expliícita de la identidad cultural territorial avileña.
El llamado del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministro Miguel Díaz Canel, que los artistas y creadores cubanos, más que espectadores, sean actores de la Revolución, formadores de espiritualidad entre nuestra gente, aludiendo a las ideas del líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, en las “Palabras de los intelectuales” en 1961, es un incentivo consciente en cada inquietud de los delegados avileños, que aún no se conforman con los resultados de trabajo presentes y aseguran su compromiso de reforzar su rol en la sociedad.
¿Cómo lograr reflejar la cultura popular tradicional de fuerte arraigo en la provincia en cada propuesta artística?
¿Qué mecanismo solucionarían la presencia de los ejemplares literarios de Ediciones Ávila como oferta a los visitantes de Jardines del Rey?
¿Cuáles estrategias serían más eficientes y certeras para vincular a la juventud al quehacer cultural de la UNEAC?
Estas y otras interrogantes signaron el diálogo que solo busca defender la identidad cultural de la nación, la memoria histórica y el intercambio artístico internacional, como se reafirmará en el Palacio de las Convenciones cuando tenga lugar el Congreso, un espacio de debate que solo persigue hacer perdurable la cultura cubana y la riqueza histórica que define la identidad de un pueblo.
