Sin temor a herir sensibilidades

Casi finaliza el 2017 y se impone hacer inventario de los aciertos y desaciertos de las Artes Visuales en Ciego de Ávila.

Más allá del empeño activo del Consejo de las Artes Plásticas en la provincia, el verdadero medidor de los resultados colectivos y personales de los artistas, está en la afluencia de públicos a los espacios expositivos y la opinión que de ellos emane.

La más reciente edición del Salón Provincial Raúl Martínez, indica la necesidad de enfocar la mirada hacia el estudio de la historiografía del arte contemporáneo, en la del arte universal y la superación personal del artista.

Cierto es que han existido propuestas decorosas este año que culmina, pero la desmotivación de los artistas, para lograr un adecuado desarrollo de la especialidad en el territorio, impide contrastar los quehaceres individuales, lo que señala que está en decadencia la necesidad de los artistas de sentirse como tal.

La desaparición de las academias de artes en la provincia es uno de los elementos que ha propiciado la situación actual de las artes visuales avileñas.

La mayoría de los egresados de esos planteles han emigrado del país o del territorio en busca de oportunidades académicas o laborales y los talentos consagrados y reconocidos han perdido la voluntad de generar paradigmas artísticos o referentes con valía para la formación de gustos estéticos en los diversos grupos etáreos.

Hay jóvenes empeñados en defender la riqueza de las Artes Plásticas, desde sus variadas plataformas creativas, pero es un número insuficiente, para reflejar las realidades, con su cotidianeidad, convertida en propuesta artística.

Esta realidad es un indicador que hace emergente señalar las problemáticas y debilidades de las artes visuales cubanas para evitar la involución artística dentro del universo creativo de ellas.

¿Se sostienen los espacios investigativos de debate y retroalimentación entre los profesionales de la profesión? Una interrogante que provoca muchas más.

De igual manera es decisivo crear plataformas de talleres de creación artística, más allá de las necesidades materiales y promocionales, para elaborar productos visuales con una factura que se agradezca en las galerías y otros sitios donde se expone.

Formar y generar goce espiritual y placentero a los públicos es un deleite para quien se siente artista y sin temor a herir sensibilidades, el objetivo se ha perdido entre las prioridades de los creadores de la provincia.

 

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