Solidaridad en el barrio

El tema de la sequía es una constante en muchas partes de la provincia de Ciego de Ávila, donde la ausencia de precipitaciones ha llevado a mínimas expresiones los niveles del manto freático y junto a ello el repentino colapso de muchos pozos que se utilizaban para el abasto del preciado líquido en hogares.

La ciudad de Morón no es excepción, pues los manantiales dan señales de agotamiento lo que ha obligado a la adopción de medidas especiales por parte de una comisión creada por el gobierno local para vigilar y adoptar decisiones referidas al tema de la sequía.

La suspensión del bombeo de agua en días alternos no ha provocado mayores afectaciones en las zonas más céntricas de la ciudad, pues la población ha adoptado sus propias estrategias, como habilitar tanques u otros recipientes para acumular el agua necesaria y así garantizar los quehaceres domésticos.

Pero en otras partes de la localidad la situación es muy diferente, sobre todo donde no existe la red del sistema de acueducto y el agua depende de pozos instalados en los patios familiares.

En el área más densamente poblada del consejo popular El Vaquerito habitan unas 5 000 personas y según censos realizados, existen 474 pozos pero a decir de Miriaelis Prado, integrante de la dirección de ese consejo, la mayoría han dejado de funcionar por estar secos.

Y ahí ha comenzado a jugar su papel la solidaridad entre vecinos. Aquellas familias que cuentan con pozos han cedido ante la falta de agua y han extendido mangueras, tuberías o simplemente permitido que los afectados acudan a sus casas con cubos u otros recipientes.

Carmen Rizo es la presidenta del CDR número 9 en el reparto El Vaquerito:”Tenemos la suerte de que nuestro pozo muestra absoluta vitalidad, y de aquí se sirven varias familias que no disponen de agua en sus hogares, algunos vienen desde muy lejos con los inconvenientes que acarrea trasladar las pesadas cubetas, sobre todo en el caso de las mujeres”.

La tarde es despejada y el calor es intenso y por uno de los Pasajes de esa barriada moronense, varias personas trasladan el agua hacia sus casas, mientras esperan los aguaceros de la temporada para ver renacer los manantiales que alimentan el agua de sus viviendas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *